Agua para nadie (UCAM Murcia, 1 – Real Zaragoza, 0)


  xumetraEl entrenador del Real Zaragoza y algunos de sus jugadores encontraron ayer varios endebles argumentos para tratar de explicar el horrendo partido que le enfrentó al UCAM Murcia. Ante el último clasificado en la tabla, no se olvide, el equipo aragonés firmó un capítulo más de este episodio de su Historia que apunta a un abismo en cuya sima ya podemos encontrar algunos fragmentos de su corazón. Sin alma, sin un plan razonable, con unos jugadores torpes, incapaces e inanes, el choque se lo llevó un equipo que difícilmente se sostendrá en la categoría pero que sí supo y quiso jugar al fútbol y dio muestras de ser un grupo con dignidad y honrado en su propuesta.

   La semana pasada Agné cayó en la trampa del miedo, esa que habla de evitar que nos metan un gol como sea. Por ello, apostó por poner gente que destruya y en el ataque, como dijo un gobernante, “ya tal”. La jugada le salió muy mal, pero no fue suficiente para que cambiara su idea. Ante el UCAM decidió que lo de las islas no había sido para tanto, y salvo la vuelta de su defendido Irureta y la presencia de Cani y Edu por Xisco y Dongou, mantuvo el tipo y el equipo. Es decir, propuso contener y defender la portería a cero ante el peor equipo de la categoría. Y fracasó. Otra vez.

   Inmerso en una espiral de decisiones absurdas y contraproducentes, Agné no supo leer en ningún momento el partido. En otras palabras: no supo cumplir con la principal tarea de un entrenador. Por la mañana leí una entrevista a Pedro Pablo Fernández, el histórico atleta y entrenador aragonés. En ella hablaba de lo que debe ser un entrenador: un afinador. Pues bien, si aceptamos la idea del sabio, está claro que el entrenador zaragocista no solo ha desafinado el equipo, sino que lo ha estropeado. No hay posibilidad de defender a los laterales, lo del portero es una sinfonía al despropósito, la idea de colocar a Zapater y Valentín chirría desde el minuto uno y la ineficacia de Xumetra, Edu y Ángel es muy preocupante.

   Luego vendría el párrafo final. Me refiero a los cambios, desafortunados y mal gestionados, con varios mensajes borrosos que casi ningún zaragocista supimos interpretar y que difícilmente se sostienen ante un sanedrín de futboleros medianamente formados. Pero que no parezca que ayer solo hubo un responsable, en este caso el entrenador. Los jugadores también tienen mucho que callar. No que decir, por favor. Que no hablen, que no expliquen, que no argumenten. No aquí. No en Zaragoza. No al zaragocismo, golpeado salvajemente desde hace casi diez años por unos gestores inapropiados y desafortunados. A ellos, a los jugadores, al entrenador, al director deportivo les pedimos que hagan bien su trabajo, que tampoco es tanto pedir.

   Porque en el partido de ayer nadie cumplió con su deber. El portero detuvo dos balones pero en ningún momento nos transmitió seguridad. La defensa, salvo el correcto y buen trabajador Silva, es una broma de muy mal gusto. No saben hacer su trabajo. El centro del campo está mal construido. Zapater, el hombre, se deja la vida pero no es un jugador que gestione la creación ni maneje los tiempos de construcción y a su lado le han puesto a un central para que haga las tareas que hasta hace muy poco realizaba correctamente Ros. ¿Alguna explicación, mister?

   ¿Y arriba? Xumetra no está bien físicamente y Edu no encontró la vía del tren por la que transitar, continuamente molestado por un torpón Casado que se empeñó en emular a Savio, Dios me perdone. En punta, Ángel. Que recorrió cien kilómetros pero que no acierta con los tres palos porque se acelera cada vez que huele la cal de la línea de meta. Y todo ello para oponerse al último de la fila, al equipo que había obtenido dos puntos en los últimos cinco partidos pero que no tuvo ningún reparo en pasar por encima de un Real Zaragoza agonizante, noqueado por una realidad que le ha engullido sin posibilidad de recuperar el norte.

   Observará el lector que no he hablado de Cani. Lo haré ahora. Para decir que el zaragocista más talentoso de las últimas décadas ayer comprobó que ninguna de sus propuestas podía ser bien interpretada por quienes le rodean. Lo intentó todo, aclaró espacios, buscó el filtro imposible, acuñó gestos magistrales, pero en un equipo digno de solteros contra casados no puede esperar que nadie le entienda. Ya le ocurría a veces al gran Diego Milito, con que de estos ya ni hablamos.

   Gravísima crisis, en fin. Gran abismo el que se abre a los pies de Lapetra, Iribarren, Juliá, Agné y los jugadores. Aquí abajo, en el fondo del barranco os esperamos los cientos de miles de zaragocistas que ya no pueden soportar más miseria, más dolor, más vergüenza. Vosotros sabréis.

Foto: http://www.elperiodicodearagon.com

CALIFICACIONES

Irureta: 1. Sacó dos balones pero nos regaló dos sustos mayúsculos.

Isaac: 0. Desastroso.

Silva: 2. Volvió a firmar un partido correcto y serio.

Cabrera: 1. Acierta una y falla dos.

Casado: 0- Desastroso.

Zapater: 2. Luchó como un león, pero no está bien acompañado.

Valentín: 1. Como medio defensivo no funciona.

Xumetra: 1. Voluntarioso pero muy lento y poco productivo.

Cani: 3. Fue el mejor, pero no está en un ecosistema que le favorezca.

Edu: 1. Enmarañado y un tanto indolente.

Ángel: 1. Muy trabajador pero ineficaz.

Morán: 1. No aportó combinación ni creación.

Dongou: 1. Salió para nada.

Bagnack: S.C.

 

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Vídeo: Real Zaragoza, 3 – UCAM Murcia, 1 (22/08/2016).


Vídeo resumen del Real Zaragoza, 3 – UCAM Murcia, 1 (27/08/2016)

22_agosto_2016

Crónica: “¿Cómo nace un futuro?”.

¿Cómo nace un futuro? (Real Zaragoza, 3 – UCAM Murcia,1)


22_agosto_2016“¡Zapater, te quiero!” y “¡Cani, selección!” fueron dos de los cánticos de entusiasmo que la Basílica entonó anoche mientras los jugadores blanquillos convertían el partido de fútbol frente a la UCAM de Murcia en una fiesta prematura y necesaria.

El choque que protagonizó el Real Zaragoza fue justamente lo que Luis Milla pidió: un argumento convincente que enganchase a una afición golpeada y humillada por el pasado reciente y muy necesitada de alegrías por pequeñas que estas sean. Enganchar, ilusionar, atrapar en los brazos de la esperanza nunca tardía a un zaragocismo siempre irredento, como ayer se demostró a poco que los chicos del león en el pecho le diesen un par de razones para creer. Y de eso se trataba. Y lo consiguieron.

Con un sistema táctico bien trabajado, una voluntad explícita de implicarse en el proyecto con cada balón disputado y las toneladas de talento que derrochan Lanza y, sobre todos los firmamentos, Cani más la velocidad de Xumetra y el oportunismo de Ángel fue más que suficiente para coser un traje a la medida de la situación. De tal manera que a los 8 minutos Ángel atrapó un medido centro de Xumetra y lo remató por dos veces hasta batir al portero murciano. Fue un tanto muy celebrado que facilitó mucho las cosas.

Pero hay que decir que en los primeros compases el Real Zaragoza ya había dado muestras de las tres virtudes ya mencionadas, por lo que el gol no vino sino a confirmar las palabras que Milla nos ha regalado a lo largo de estas semanas. Lo bien cierto es que con un Zapater imperial en la sala de máquinas, sobre todo en conceptos defensivos, y un Morán que poco a poco va encontrándose más cómodo en el puesto que el entrenador turolense ha diseñado para él, era cuestión de tiempo que llegase un segundo gol.

En medio de esos minutos el UCAM trató de aprovechar un leve bajón táctico de los aragoneses, pero la línea de cobertura supo solucionar sus aproximaciones con solvencia y firmeza, aspecto este que apunta a ser clave en el desarrollo de la temporada. Cabrera hacía muy bien su trabajo y el novato Marcelo Silva se apuntaba a la fiesta con una seriedad que le viene muy bien a este Zaragoza. En los laterales, Isaac nos seguía dando lo que ya conocemos y Casado se esforzaba por hacernos olvidar a un Rico que en esos momentos ya era titular en Leganés. Y lo conseguía. Es menos potente y menos físico que el burgalés, pero es disciplinado y valiente, lo que tampoco son malas noticias.

Con la corrección táctica y física reseñada, lo mejor de este Zaragoza está arriba. Es gloria bendita ver a Cani acoger y acariciar el balón. La respiración se detiene en la grada a la espera de que un movimiento suyo deslice la magia de las mil posibilidades que se abren. Ayer, el UCAM no supo en ningún momento cómo detener a Rubén y lo mejor de todo es que con el balón cosido a sus botas todos esperamos que suceda alguna cosa. Y siempre buena. Y conmueve comprobar la intensidad, la rasmia y el deseo de hacer cosas que muestra en cada movimiento, en cada pase, en cada carrera. Es una maravilla, un regalo del cielo. Y así, en medio de ese ramillete de posibilidades llegó el segundo gol.

Fue en un corner que botó Lanza y que, tras un par de toques en el área, remató de chilena el ayer inspiradísimo Ángel. Fue un gol bonito que ayudó a ampliar la sonrisa de la Romareda. El partido, así, se mostraba tan favorable que daba gusto saborear cada balón jugado, cada pase culminado, cada carrera completada. El equipo se mostraba firme y seguro y de este modo llegó el tercero. Fue una jugada de balón robado, de esos balones que se consiguen cuando un equipo sabe qué hay que hacer y cómo. El contraataque lo llevaron perfectamente Ángel y Lanzarote y fue este último el que logró el tanto con un sutil toque que desbordó a Biel.

La segunda parte fue un mar de seguridades. Con el juego completamente controlado, con los tiempos muy bien marcados por Zapater, Cani y Morán y con una grada volcada con su equipo, en ningún momento vimos peligrar el resultado. Ni siquiera con los cambios, una circunstancia que si hasta ahora obligaba a pensar que al equipo se le restaba potencial ayer sucedió que los tres que entraron consiguieron mantener la intensidad y el nivel de juego. Y el equipo le enseñó al mundo que sabe cuál es su guión, que conoce las fortalezas y pretende mejorar sus debilidades. Y algo muy importante: que el talento crea talento. Lo digo porque ayer se vio a un Lanza que crece junto a Cani y se atreve a hacer cosas como esa volea a la salida de un corner que prometió convertirse en el gol de la jornada pero que el larguero se empeñó en negar.

Buen partido, pues, y prometedoras sensaciones que nos permiten vivir como líderes durante algunos días. Y oremos a los dioses porque protejan a Cani y Zapater. Son dos de los suyos y el Olimpo no se puede permitir el lujo de perderlos para la causa. Por lo demás, pensemos que el camino va a ser largo y tortuoso. Paciencia y fortaleza.

Foto: http://www.as.com

CALIFICACIONES

Irureta: 2. Correcto aunque inoportuno.
Isaac: 3. Trabajador y disciplinado.
Marcelo Silva: 3. Entregado y contundente.
Cabrera. 3. Luchador y disciplinado.
Casado: 3. Aplicado y exacto.
Zapater: 4. Imperial e impecable.
Morán: 3. Intuitivo y adaptado.
Lanza: 4. Talento, calidad y compromiso.
Cani: 4. Distinto y genial.
Xumetra: 4. Rápido y vertical.
Ángel: 4. Goleador y agitador.
Barrera: 3. Mantuvo el nivel.
Ros: 3. Sujetó el tempo.
Buenacasa: 2. Se atrevió.