Efemérides. El 17 de Marzo de 2004 el Real Zaragoza conquista la Copa del Rey.


   Lo recuerdo muy bien. Tan bien que aún me emociono al recordar el brillo en los ojos de aquellos niños que, entusiasmados, celebraron una victoria inolvidable, seguramente porque era de las primeras que vivían en primera persona. Y recuerdo además la alegría de  aquellos zaragocistas que ya peinaban canas y recordaban otros éxitos, a veces lejanos pero siempre presentes. Fue una noche para soñar.

   Hoy es un día difícil pero la felicidad ha llamado a nuestra puerta en forma de aniversario. Periódicos, emisoras de radio, cadenas de televisión, blogs, posts en facebook, tweets…Todas las plataformas están hoy al servicio de la causa y el zaragocismo tiembla abrazado a un sentimiento eterno. 

   Aquellos niños de 2004 son hoy ciudadanos de pleno derecho que aman desesperadamente a su equipo, al Real Zaragoza. Aquellos maduros zaragocistas tienen hoy más pasado que futuro. Todo eso es verdad. Y también lo es que aunque hay razones para temer que la muerte acecha no es menos cierto que el corazón aún nos late con fuerza. Vivamos hoy la alegría pretérita para coger impulso y comenzar a escribir los párrafos del futuro del Real Zaragoza. Disfrutemos de estas horas, gocemos de la felicidad. Felicitemos a la vida por habernos dado la oportunidad de vivir..

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Efemérides. El 14 de febrero de 2006 el Real Zaragoza logra el pase a la final de Copa.


   231782_1El 14 de febrero de 2006 el Real Zaragoza lograba el pase a la final de la Copa del Rey.

   Había sido una semana terrorífica. Toda la artillería mediática madridista al servicio de una causa que parecía la de un equipo español contra uno de Bielorrusia. La falta de respeto, el desprecio hacia unos colores, una historia, una afición, un club, el Real Zaragoza, el zaragocismo, fue de tal magnitud que a muchos españoles nos sonrojó actitud tan miserable por parte de los palmeros del imperio.

   Se creó una mentira, lo que se dio en llamar el “espíritu de Juanito”, se articuló una campaña de dimensiones formidables, se invisibilizó a un equipo que había llegado brillantemente a las semifinales tras eliminar al Atlético de Madrid y al FC Barcelona, amen de golear (6-1) al Real Madrid en el partido de ida. Dio igual. Nada de eso tenía valor. Había que destrozar a aquel rival que venía de tierras extrañas a arrebatarle al mágico Real Madrid, el equipo imperial, la posibilidad de llegar a una final. Y se hizo.

   El Real Zaragoza llegó al Bernabeu dispuesto a defender con uñas y dientes una ventaja que en condiciones normales nadie habría considerado insuficiente, pero si teníamos en cuenta el ambiente que los medios de la capital había fabricado, cualquier cosa podría ocurrir. Y ocurrió. En menos de quince minutos el Real Madrid ya ganaba por 3-0 lo que hacía presagiar una debacle. sin embargo, el equipo de Víctor Muñoz se supo rehacer y mantuvo la ventaja planteando un partido épico que acabó con derrota 4-0, si bien al árbitro anuló un gol legal a Ewerthon que habría dejado la eliminatoria en su justo lugar.

   Fue una noche épica, para recordar. Una noche iluminada con la luz de las victorias y el afecto de los amigos. Una noche de cava y júbilo.

Efemérides: 10 de febrero de 1985. El Real Zaragoza vence por primera vez al Real Madrid (1-2) en campo madridista.


El 10 de febrero de 1985 el Real Zaragoza vencía al Real Madrid en el Santiago Bernabeu (1-2).

   Era la primera vez que el equipo aragonés conseguía derrotar a domicilio al equipo merengue. Fue una temporada atípica, que nació bajo la sombra de una huelga de futbolistas que contaminó la competición. Fue la temporada de la llegada de Cedrún, procedente del Cádiz. Llegó para tres años y se quedó doce. Fue la temporada de la dimisión de Armando Sisqués y la llegada de Ángel Aznar, quien tenía ante sí el reto de sanear las cuentas y lograr una plantilla equilibrada. Fue, en fin, la temporada en que se decidió buscar un nuevo himno para el Real Zaragoza, tras sondear a las peñas zaragocistas. Se presentaron diversos himnos en una audición realizada en el Bar Fujiyama cuyo propietaro, Antonio Mariñosa, era vocal de la Junta de Administración y el elegido fue el compuesto por José Ignacio Notario Romeo, el mismo que seguimos cantando hoy.

Efemérides: En 2006 el Real Zaragoza goleó al Real Madrid (6-1) en semifinales de Copa


   Fue una noche mágica, ancha, voraz. Fue una noche certera, acabada, abundante. Fue una noche de vida y alma. El Real Zaragoza recibía al Real Madrid en la Romareda para afrontar unas semifinales aborrecidas por el imperialismo mediático madrileño y catalán, que hacía unas jornadas había lamentado que el Barça hubiera sido eliminado por el equipo de Victor Muñoz. Y es que eso suponía que los medios dejarían de ingresar unos cuantos euros al no poder recrear un nuevo choque entre los dos centralismos de la vieja Iberia. Semifinal indeseada, pues.

   Lo que iba a ser un partido en el que el equipo galáctico, ya derrotado sorprendentemente por los aragoneses dos años atrás en la final de Copa de 2004, debería dejar sentenciada la eliminatoria, se convirtió en un festival de goles, furia y juego eléctrico personalizado en un insaciable Milito, que le rompió el corazón a Casillas por cuatro veces, y un expandido Ewerthon, que completó por dos veces la victoria local, con un sexto gol para enseñar a los nietos. 

   El zaragocismo guarda en el cajón de las leyendas aquel partido y hoy, ocho años después, sigue siendo uno de los momentos más recordados de la reciente historia blanquilla. Bendito aire azul.

Vídeo: Resumen del partido (TVE) (aupazaragoza.com)

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Real Zaragoza: Llega el fuego, llega la vida


   militoCada vez que el Real Zaragoza se enfrenta al Real Madrid me viene a la memoria un artículo que escribí en Junio de 2007, en vísperas de un partido que ambos conjuntos iban a disputar y en el que los dos se jugaban mucho. Uno, el equipo del Imperio, la Liga; otro, el equipo guapo que había construido Victor Fernández a golpe de talonario agapiteño la posibilidad de certificar su acceso a la Europe League.

   Sí, ya sé que eran otros tiempos, que la Romareda se vistió para un partido especial, competido, en el que era posible disputarle al equipo más rico del mundo el match y en el que todos habíamos depositado nuestra ilusión, pues queríamos ser grandes e íbamos camino de lograrlo. Hoy para nuestra desgracia, somos pobres, estamos débiles y no hay camino en el que nos aguarde la esperanza. Si acaso, algún recodo en el que buscar algunos rebollones con los que calmar nuestro hambre.

   El partido de mañana huele a tragedia. O a épica. La razón nos lleva al terror de una noche aciaga. El corazón, a la conquista de una tierra imposible. El corazón del zaragocista de verdad, el que lo es de día pero también en la noche cerrada, late inquieto y anhela que llegue la tarde de mañana para ponerle cara a la incertidumbre. A ello también también contribuye el trabajo de Manolojiménez, último argumento que nos queda para escribir la novela del final de esta temporada agridulce y últimamente maldita.

   Si algo tendrá que ser importante mañana, además del acierto de los técnicos y los jugadores, será el aliento de la afición, el calor de la vieja Basílica que, puesta en pie desde el minuto uno, deberá estrechar las manos de todos los zaragocistas en un grito sin cuartel. Su apoyo no garantiza el triunfo pero su frialdad es seguro de derrota. Habrá pus, que estar a la altura de la circunstancias, como aquel día de Junio de 2007.

Real Madrid, 4 – Real Zaragoza, 0 (Migajas en la meseta)


   Si el Real Zaragoza hubiera podido apagar las luces del Bernabéu en el minuto 88 ahora podríamos hablar de una derrota asumible por el colectivo zaragocista e incluso estaríamos lamentándonos, razonablemente, de ese gol anulado a Postiga y de las dos estupendas paradas de Casillas, amén del zurriagao de Josémari al larguero. Nuestro orgullo estaríai ntacto y afrontaríamos una semana en la que el horizonte del Depor nos hablaría de un match para disfrutar antes de visitar territorio secesionista. Pero no ha sido así, por lo que ahora nos encontramos con cuatro balonazos en los cristales del AVE y una cara más mustia de lo deseable.

   Este partido nos habla de una deleznable actitud por parte del Imperio, que ha decidido jugar a un ritmo insultante como deseando demostrarle a sus seguidores que con dos patadas mal dadas pueden ganarle a cualquiera de esos ratoncillos que osan pisar los sótanos de sus palacios de oro y hasta consiguen distraerles de sus divinos menesteres. Porque desde el minuto uno se ha visto que el Real Zaragoza podía intentarlo, okey, pero en el momento preciso mandarían un par de balones al área pequeña y por ahí vendrían los goles necesarios ¿Te parecen bien dos? Pues dos.

   En sendas jugadas en las que el papel de nuestro portero ha sido meritorio han dado con la clave del gol y entonces han abierto la cama, han colocado el orinal debajo y se han puesto el pijama para disfrutar de una siesta que les llevaría al descanso. El Real Zaragoza, bien es verdad, ha tocado la pelota, ha combinado, incluso se ha acercado por los alrededores de la huerta madrileña, con chut intencionado de Postiga que ha rechazado hábilmente Iker, pero aquello no era un partido de igual a igual. Era una bochornosa pantomima en la que parecía que todo iba bien si así nos parecía a todos.

   La segunda parte ha sido una prolongación de la comedieta inicial, pero ha habido un pequeño cambio en la actitud del equipo aragonés, que ha visto cómo la desidia madridista le permitía molestar con su zumbido de mosca monegrina al ejército imperial, que parecía no dar importancia al esfuerzo de los nuestros. Dos disparos, uno de Victor y otro de Montañés, han servido para que Casillas ejerciese de grandioso portero. Además, Josémari ha estrellado un portentoso misil en el larguero y, para finalizar, Postiga ha logrado un extraordinario gol que le han anulado por inexistente fuera de juego. Ha sido bonito ver a los nuestros atacar a las hueste del despiadado Mou, pero en todo momento nuestrs embates se asemejaban más al picotazo de un mosquito en el casco del Titanic que a un acoso convincente con el cual pudiéramos combatir en igualdad de condiciones. Abraham, por su lateral, ha firmado un sensacional partido pero ni él, ni el esfuerzo de Postiga, ni la desvergenza de Victor ni la cada vez más interesante aportación ofensiva de Montañés ha sido suficiente para oponer resistencia. Para eso hace falta más rasmia, más seguriad, más firmeza. Hacen falta cinco Movillas, vaya, que hay que ver cómo juega este hombre y cómo gobierna al equipo.

   Por eso, todo habría sido más bonito si el partido hubiera acabado en el minuto 88, porque los dos goles logrados por los locales han sido una puntilla muy dolorosa para lo que había sido el choque. Dos llegadas y dos goles. No era necesaria tanta sangre.

   Ciertamente el equipo ha estado juguetón, un tanto valiente y con una actitud que agradecemos, pero a la Castellana hay que venir con más carácter, con más fortaleza. Con más ¿cómo decirlo?…¿fiereza? Eso, sumado al estilo desenfadado que el equipo ha propuesto, habría sido suficiente para que a nuestros rivales de hoy les hubiéramos parecido dignos de ser considerados rivales, no sparrings.

CALIFICACIONES

Roberto: 4. Ha realizado varias paradas realmente espectaculares, pero alguna de ellas h sido más preciosista y bella que eficaz.

Sapunaru. 3. Ha tenido que bailar con el más guapo (¿?) y ha cumplido con ímpetu y esfuerzo.

Álvaro: 3. Los balones interiores, auténtico veneno, los ha gestionado con inteligencia.

Loovens: 2. Ha sufrido ante la velocidad de los delanteros contrarios pero los balones aéreos han encontrado un correcto adversario en él.

Abraham: 4. Magnífico partido en tareas ofensivas, con varias  jugadas de alto nivel. En defensa ha andado algo desajustado.

Movilla: 4. Excepcional partido. Ha manejado la bola con maestría y ha ocupado la medular con sabiduría.

Josémari: 3. Ha comenzado muy dubitativo pero ha acabado firmando un partido notable, con su chut escupido por el travesaño como estupenda tarjeta de presentación. 

Apoño: 2. Lento e indeciso en las jugadas de ataque, ha mostrado cierta indolencia, sobre todo en la primera parte.

Víctor: 4. Magnífico partido. Ha desbordado, combinado, llegado, recuperado balones y disparado a puerta. Si le entra su disparo, habría sido el gol de la jornada.

Montañés: 3. De nuevo buen partido de Paco Montañés. Está progresando mucho y cada día se le nota más acoplado y desenvuelto.

Postiga: 3. Luchador, presente y valiente. Le han anulado un precioso gol injustamente. Ha estado demasiado solosi bien su gusto por vivir al límite con el fuera de juego es una muestra de su bravura.

Álamo: 2. Ha participado muy poco aunque se le han visto un par de detalles de buen pasador.

Aranda: S.C.

Romaric: S.C.

Real Madrid – Real Zaragoza: “Adiós, pesimismo”


   La semana, afortunadamente, se ha hecho corta. El partido, y victoria, ante el Granada en Copa del Rey ha servido de bálsamo que ha aliviado la angustia de estar seis días pensando en el partido contra las fuerzas destructivas del Imperio, y eso siempre se agradece.

   El partido de hoy frente al Real Madrid, el club/trituradora que recibe todo para no dar nada, puede ser un trámite soportable o un episodio doloroso que dañe los corazones del zaragocismo. Sin embargo lo que es seguro es que nuestros muchachos acuden a la Castellana con un espíritu fortalecido por las tres victorias consecutivas que acaba de firmar, hecho que no es habitual en el Sexenio Ominoso y que, por eso mismo, nos permite respirar un cierto aire de vida casi olvidada.

   Jiménez lo va a intentar y los chicos también, pero esta Liga adulterada, corrupta y mentirosa no permite soñar a casi nadie. Este año tan sólo el espejismo Atleti/Falcao ha logrado proyectar una mínima sombra sobre los poderes fácticos blaugrana y blanco, pero es cuestión de tiempo que el globo se desinfle y volvamos a vivir experiencias kafkianas mal llevadas por la insolencia y el mal gusto de un nuevo partido del siglo, o clásico, como ahora lo llaman los horteras de los medios de comunicación deportivos.

   Así pues, hoy a las ocho nos sentaremos frente a la televisión que controla el capital y que impide que podamos vivir una competición limpia, constructora de espíritus deportivos y que le rompe la vida a tantos y tantos aficionados a los que los dos clubs de los Imperios (tanto me da español que catalán) obligan a vivir en las tinieblas y rogaremos porque a las diez podamos sentir, una vez más, el orgullo de ser zaragocistas, entre otras cosas porque es nuestro equipo del alma desde la niñez.