Efemérides: Gay juega su partido 100 con el Real Zaragoza


El 11 de Junio de 1995 José Aurelio Gay jugaba su partido nº 100 con la camiseta zaragocista. El encuentro nos enfrentó al At. de Madrid en el Calderón y caímos derrotados por 2 a 0.

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Real Zaragoza, 1 – Sevilla FC, 2


El equipo yermo

(Esta crónica fue escrita el lunes, 15 de Noviembre, pero no fue publicada hasta el jueves, 18 de Noviembre. La razón no la conozco. Me faltan tantas respuestas…)

El Real Zaragoza ha caído derrotado (1 – 2) ante el Sevilla FC en partido correspondiente a la décimo primera  jornada del Campeonato Nacional de Liga de 1ª División. El gol lo ha conseguido Bertolo.

Escribo esta crónica después de sufrir una nueva decepción, de sufrir un nuevo golpe en el corazón, de sentir una vez más el mordisco del infortunio. Escribo esta crónica desazonado, roto por la herida repetida, quemado por la derrota, habitual huésped en la casa zaragocista, rutinaria amazona que cabalga sobre nuestras moribundas espaldas.

Ha sido un partido golpeado por la cara oculta de la Fortuna, esa diosa que ha decidido, hace ya demasiado tiempo, esconder su rostro y evitarnos, que no sé qué le debemos, que no sé qué no hemos pagado. Pero ha sido, también, un partido mal planteado por Gay, ese entrenador que, como me persona, a mí me ganó desde el primer momento, cuyo discurso comparto y cuya continuidad pende del hilo del vaivén emocional de Agapito. Mal planteado porque jugar un partido con ocho defensas o fornidos centrocampistas no es un buen augurio, no es una puerta a ninguna esperanza. He visto la alineación y me he disgustado. No me ha gustado nada y el transcurrir de los minutos me ha dado, ¡maldita sea!, la razón. Jugando al tran trán, al paso mortecino de la incapacidad, los minutos han pasado lentos como la muerte hasta que un nuevo error defensivo ha habilitado a Luis Fabiano, un delantero letal que no ha perdonado. Gol del Sevilla.

Caras largas, cuerpos curvados, brazos arrastrados. Los peores síntomas se han hecho dueños del equipo, ante cuyo juego la expresión de la cara del entrenador madrileño no transmitía sino desolación. El primer tiempo acabó y no había ni un solo argumento que consiguiera animarnos ni ofrecernos un soplo de esperanza.

En el descanso Gay cambió a Marco Pérez y Bertolo por Ponzio y Lanzaro, en un claro mensaje a la grada: vamos a jugar al ataque y que sea lo que Dios quiera. Y lo que Dios quiso es que el equipo se fue arriba, echó toda la carne al asador y logró, con un gol de Bertolo a los pocos minutos, activar a la afición, que aplaudía cualquier mínimo gesto. ¡Y es que nos conformamos con tan poquico…! Hubo un rato en que parecía que se podía ganar. Incluso cuando Braulio, el voluntarioso pero ineficaz delantero, consiguió que Fernando Navarro fuera expulsado por un agarrón cuando se escapaba el canario, el zaragocismo apuró la posibilidad de una victoria, que habría significado salir momentáneamente del pozo. se intentó, se tuvieron varias ocasiones, como una muy clara de Braulio que fue incapaz de convertir, pero todo fue en vano.

El partido moría y cuando ya estábamos, un domingo más, haciendo cuentas acerca de lo que suponía este puntito, si servía o no para seguir adelante, si valía para mantener a Gay, si dos y dos seguían siendo cuatro, sobrevino la debacle. Otra debacle. Otra más. Jarosik, nuestro mejor baluarte defensivo y uno de nuestrios mejores delanteros, el juagdor que más y mejor está aportando al equipo, cometió un error. “El” error. Perdió un balón ante Negredo, que se escapó espoleado por el diablo, controló, se escoró y chutó. Y gol. Y fin. Otro fin. Minuto 93.

EL mundo se hundió. La tierra desapareció debajo de nuestros pies y el cielo se derrumbó sobre nuestras incrédulas cabezas. Una nueva derrota, otra tragedia. Es demasiado dolor. Demasiada tristeza. Algo habrá que hacer. Algo diferente a morirse.

Días de construcción


Álex Sanchez, joven portero de la cantera barcelonista, ya es jugador zaragocista. El club aragonés da así un paso al frente en su política de apostar por gente joven y consigue los servicios de una promesa del arco que apunta buenas maneras.

La noticia viene a confirmar una idea que poco a poco va calando entre el zaragocismo: el club ha dado un giro de 180º en su filosofía deportiva y económica que explicó a comienzos del verano y que provocó un profundo debate entre la afición, los medios de comunicación y los estamentos deportivos afines al club. Un debate que, como tal, era necesario, pues habíamos entrado en una deriva de la que era muy difícil salir y que podría haber dado con nuestros huesos en la femera de la Historia.

Es cierto que las condiciones han venido impuestas. Es cierto que ha habido razones externas que han obligado a buscar nuevas fórmulas más adecuadas para gobernar nuestra nave blanquiazul, pero sería tedioso caer en la tentación de poner el acento en el por qué más que en el qué. Lo importante, sea por la razón que fuere, es que el Real Zaragoza está trabajando para cerrar un plantilla de garantías que afronte el Campeonato con los jugadores necesarios para hacer una buen Liga. Y en esas estamos.

Hoy, el propio Gay ha aclarado que el equipo necesita de forma indicscutible un central y ha explicado que con lo que hay no es suficiente. Por ello, ya suenan dos nombres: Waldo Ponce y Fernando Meira. Son dos buenos jugadores, con calidad muy contrastada y que encajan perfectamente en el perfil que se busca. Ambos, sin embargo, son muy apetecidos por muchos clubs y hacen falta perricas para convenecer tanto a sus clubs de procedencia como a ellos mismos, por lo que no será fácil su contratación, pero aquí estaremos más que pendientes de la evolución de las negociaciones.

En el caso del delantefro el jugador más interesante parece ser Diego Costa, de quien ya se habló hace un tiempo. Su llegada al Real Zaragoza también ofrece dificultades, e incluso se baraja la posibilidad de que llegue para cuatro meses, pues su situación en el Talético de Madrid, club al que pertenece, podría cambiar en caso de que Agüero o Godín obtengan la nacionalidad española. Sería un buen fichaje, pero su situación sería un tanto peculiar y podría afectar a su rendimiento.

Y no descuidamos el centro del campo. a la llegada de “sin mote” Bertolo, jugador en el que tengo puestas mis particulares esperanzas, habría que añadir laposibilidad de la llegada de Víctor Sánchez, joven mediocentro del Barcelona que serviría muy bien a las intenciones de Gay.

En fin, que como se ve el Real Zaragoza es un club que trabaja en la conformación de una plantilla capaz de interpretar el proyecto que lideran Gay, Nayim y Solana, un equipo técnico, por cierto, al que le deseamos lo mejor y en quien hemos depositado nuestra cconfianza.  Son días inciertos, pero diré que más ciertos que el año pasado, por ejemplo. Sería necio por nuestra parte decir que se están haciendo las cosas bien; del mismo modo que lo sería decir que se están haciendo mal. El fútbol es un hermoso galán caprichoso, inquieto e incierto, que siempre nos ofrece lo mejor y casi nunca nos da lo que le pedimos, pero por eso mismo nos da cada año la oportunidad de renacer, de volver a existir, de creer en lo imposible. Nosotros, desde luego, confiamos en la palabra escrita y ésta nos dice que el Real Zaragoza es un firma candidato a la Gloria.

El árbol joven


El Real Zaragoza tiene un corazón azul cuyo latido nos mueve a emoción a tantos zaragocistas que, día tras día, respiramos el mismo aire desde hace tantos años. Estos días son una tremenda cortina que lleva el anagrama del Mundial de Sudáfrica y en sus pespuntes encontramos, además, las dificultades económicas de nuestro amado club, que va a vivir un larguísio verano. Larguísimo y durísimo.

En cualquier caso, soy de los que defienden la calma, la tranquilidad e, incluso, la pausa. Después de tantísimos abismos en los que hemos visto caer nuestra esperanza y nuestra ilusión, agradezco una pretemporada de perfil bajo, de discreta acción empresarial y consensuada actuación deportiva. Tengo decidido que apoyo al cuerpo técnico que se ha conformado; tengo decidido que confío en el trabajo de Prieto y tengo decidido, por último, que Colunga y Contini serán zaragocistas. Ojalá mis decisiones se acomoden con la realidad.