Dile a la Victoria que se quede (Málaga, 1 – Real Zaragoza, 2)


Y Ander Herrera, el niño vasco que respira cierzo por todos sus poros, corrió a abrazarse a Sinama, ese delantero que marca pocos goles pero de alto voltaje clasificatorio. Y Lafita abrió su poderosa boca para gritarle al mar cercano que la vida la tenemos bien atrapada a fuerza de ver de cerca la muerte. Y Leo Franco desvió nuestro destino cuando ese balón empujado por el veneno de Duda quería rompernos el alma transformando en gol enemigo nuestra agonía presunta.

El Real Zaragoza encontró ayer la dirección apropiada en este larguísimo y tortuoso camino en que se ha convertido nuestra vida desde hace varios años. Ganó un partido que vimos muerto a los quince minutos y lo hizo a base de rasmia, orden, seriedad y comunión. Y derrotó a un adevrsario que nos recuerda demasiado a ese nuevo rico en que nos convertimos hace unos años, en hiriente expresión de Lotina, y al que dejamos en la escombrera de los puestos de descenso por nuestro propios méritos. Pero eso, amigos, no es asunto nuestro.

El equipo aragonés afrontó el choque con energía, con una actitud vitaminada y valerosa que nos hizo pensar bien, muy bien, sobre el desenlace del mismo. La ubicación en el terreno de juego, el descaro de Braulio y de la primera línea de cuartos y la coordinación de movimientos ahogó a un Málaga que llegaba al partido con mucha ansiedad, y al que se maniató durante más de diez minutos. Sin embargo nuestra defensa nos mostró la cara oculta de la luna cuando Jarosik y, sobre todo, Paredes cometieron algunos errores que dieron aire al equipo de Pellegrini. Y así, a los quince minutos, un medido centro al área fue magníficamente rematado por Duda, al que el “Jabalí” no pudo defender. Y no fue eso todo. Durante unos minutos, noqueados como estaban nuestros jugadores, el Málaga se acercó con peligro al arco de Franco, masticando el gol aunque no aterviéndose a culminar sus acciones. Sobre todo en el lanzamiento de una falta a la que el arquero argentino respondió con una soberbia intervención, demostrando que él también sabe darnos puntos.

Una vez evitado el sofocón, el equipo de Aguirre se sobrepuso, equilibró el partido y se dispuso a enmendar el gol andaluz. Rearmó su esqueleto, tensó el músculo, los jugadores se miraron unos a otros para saber en qué palmo de aceite hirviendo se movían, con qué fuerzas contaban y dónde había que rasurarle el alma al Málaga y consiguieron fracturarle el corazón a un equipo, el del adinerado jeque, demasiado guapo para moverse entre tanto fiemo. Y lo hizo al saque de una falta, aprovechando que la defensa del Málaga es lo peor de la Liga al rematar una falta ejecutada por Gabi. Bertolo estuvo muy atento y empató el partido. Se hacía justicia y la vida comenzaba de nuevo.

La segunda parte comenzó bajo un sol en cuya cara sólo se adivinaba el rugido de un león. El Real Zaragoza advirtió las grietas del contrario, muy evidentes y clamorosas, y por ellas navegó, seguro, armado y consciente, hasta conseguir dehacer la galanura malagueña a base de vigor y cordura. Braulio, que adoptó un look que tanto nos recordó al Chupete, se jugó su prestigio después de sus palabras de esta semana y nos demostró que es un excelente sostenedor del ataque zaragocista. Sabe sujetar el balón pegado a su cintura y abrir ocasiones a las segundas líneas. El día que, además, aprenda a vivir en el área, habremos fichado a un buen delantero. Bertolo sabía cómo asustar a los defensas con sus driblings y sus amagos y hasta sufrió un penalty que el vasco Pérez Lasa no quiso ver. Lafita abría bocanadas de aventura por su banda y Ander, ajeno a tanta infamia como ayer merodeaba en torno suyo, acopló su sabiduría y su clase al campo de batalla. Por detrás, Gabi y Ponzio ya son, sin duda, el sustento de esta familia y en defensa incluso Lanzaro abrió la cortina de la eficacia y se msotró como un central seguro y eficaz. Y Franco. ¿Hemos dicho en alguna ocasión que echábamos demasiado de menos los balones imposibles que el año pasado limpiaba Roberto de las telarañas de nuestra puerta? Pues bien, parece que Leo ha descubierto lo que necesitamos y está empezando a dárnoslo.

Y Sinama. Hum, este tipo parece que sabe más de lo que muestra. Bien es cierto que le está ocurriendo como al gran Curro Romero, que para verle un pase grandioso hay que verle veinte corridas, pero si todo lo hace como ayer o como el día de la Real, nos apuntamos a su resurrección. Sus movimientos ayer dieron a entender que tiene más de lo visto hasta ahora, pero también sospechamos que su juego interesa sólo en según qué momentos y lugares. Labor del entrenador será descubrirlos por el bien de todos. Ayer, desde luego, fue el mejor Sinama: su gol, bello e importantísimo.

Victoria, la tercera consecutiva. Este hecho hacía cuatro años que no se producía y no sólo es importante por el impulso anímico, sino porque se ha logrado con los misms jugadores que hace un tiempo ni sabían ni podían. Querer sí. Querer, siempre, pero será justo reconocer que Aguirre ha activado el punto de eficacia preciso para lograr estos doce de quince puntos posibles conquistados en un mes. Ahora, a seguir. Porque aún no tenemos pecho que mostrar ni soberbia con que acomodarnos.

CALIFICACIONES

Leo Franco: 4. Realizó dos paradas absolutamente decisivas, de las que suponen puntos. Este portero, sí.

Diogo: 2. Se deja la piel en el campo, pero ha perdido capacidad ofensiva. En defensa, correcto.

Jarosik: 3. Cometió un error que pudo costarnos caro, pero se rehizo y completó un partido muy correcto. Importante su aportación por alto en defensa.

Lanzaro: 3. El italiano estuvo a la altura de las circunstancias. Acertó en cada intervención y estuvo en todas las batallas.

Paredes: 2. El aprobado se lo ganó en la segunda parte, en la que se repuso de una primera media hora preocupante. En el gol de Duda tuvo mucha responsabilidad.

Ponzio: 4. Muy bien el argentino. Si Cedrún dice que es nuestro calzoncillo, añadiré que sí, pero de marca. Su trabajo es fundamental en este Zaragoza y su labor equilibra todo el sistema defensivo. Además, el pase del segundo gol es suyo.

Gabi: 4. Su trabajo ayer no fue tan vistoso como otros días, pero es imprescindible. Su presencia, sus salidas con el balón y su trabajo incansable lo engrandecen día a día.

Lafita: 3. Ángel es un jugador que le da sustancia a nuestro equipo. Le costó entrar en juego, pero cuando lo hizo se convirtió en un agente peligros para el deshilachado sistema defensivo malacitano.

Ánder: 3. Díficil papeleta la del mutil/zagal Herrera, pero su madurez y su clase ayer se mostraron como una herramienta muy útil en este tipo de partidos. Controló el balón, dibujó los tiempos, propició ocasiones y trabajó en defensa como uno más.

Bertolo: 4. Ayer el argentino volvió a recordarnos al de Coruña. Desequilibró, afrontó el cuerpo a cuerpo y casi siempre salió victorioso. Provocó un posible penalty no pitado y se las vió con todos los contrarios sin evitar la discusión.

Braulio: 3. Es un jugador muy hábil en el desmarque, en la apertura de huecos y ayer nos enseñó que también en el control de espaldas. Trabajó lo indecible y sólo le faltó el gol, pero, al parecer, eso tendrá que esperar.

Sinama: 3. ¿Qué vamos a decir de un delantero que está unos minutos en el campo y marca el gol decisivo y tiene otra ocasión más de gol? ¡Ah, sí! Que debe mantener una regularidad en su juego que ahora mismo no tiene.

Boutahar: 2. Estuvo muy poco tiempo en el terreno de juego, pero aún tuvo tiempo de encabezar un par de contraataques.

Jorge López: S.c.

Anuncios

Deportivo, 0 – Real Zaragoza, 0 (Crónica del partido)


El Real Zaragoza ha empatado (0 – 0) en partido correspondiente a la 1ª Jornada del Campeonato de Liga de 1ª División disputado en el Estadio Riazor.

Y efectivamente: sabemos a qué jugamos. Sabemos que sabemos hacer cosas, y sabemos qué cosas son. Sería una forma sencilla de resumir lo que ha sucedido esta tarde en el estadio gallego, sobre todo por el afán de ser justos y por la necesidad de cumplir con nuestro deber de cronistas.

El partido ha comenzado con un ritmo pausado y contemplativo que no ha impedido, sin embargo, que los porteros hayan tenido que ofrecer sus prestaciones en seguida. Durante la primera parte hemos visto un suave intercambio de golpes que ambos equipos han aceptado gustosos, entre los que destacamos un chut de Marco Pérez, bien solventado por Manu Fernández y otro disparo, en esta ocasión de Michel, magistralmente contestado por Leofranco, quien a lo largo de toda la tarde ha dejado claro que su puesto está bien cubierto y nos ha propuesto desde su llegada un mensaje de tranquilidad que acogemos con satisfacción.

Con semejante idea futbolística el Real Zaragoza se encontraba cómodo, bien sustentado su juego en una estructura defensiva sólida y eficaz. Quizás habría que pedirle a Diogo más tranquilidad y equilibrio táctico, pero nuestros chicos de la defensa y nuestro doble pivote se han aplicado como estudiantes ejemplares a un estilo que nos hace fuertes, sólidos. Mostramos una personalidad definida, reconocible y con ella el equipo gana en confianza, a la que hemos sumado las aproximaciones de un Bertolo (“Shamáme Bértolo”) que durante ese tramo del encuentro ya ha anunciado que va a ser un jugador fundamental esta temporada. El Depor no ha inquietado en ningún momento a nuestro equipo y los minutos han dibujado un horizonte favorable que nos ha permitido afrontar la segunda parte con una sonrisa esperanzada en nuestro escudo.

Y ahí hemos crecido. La línea de tres ha despertado, se ha quedado el balón, ha pespunteado un entramado de combinaciones inteligentes y le ha dicho al Depor por dónde discurren los senderos del fútbol bien jugado. Jorgelópez ha decidido darle la razón a Gay cuando apuesta por él y ha puesto sobre el césped todo su empeño en abrir el campo y cerrarle la boca a la grada. Y casi lo consigue cuando ha mal rematado una magistral jugada de Bértolo. Ander ha decidido darle la razón al fúbol y ha conjugado el verbo “combinar” en futuro perfecto, pues su vida futbolística va más allá del hoy y es lo más alejado de la imperfección que podamos imaginar. Y Bértolo ha cosido su vigor a la banda izquierda para construir varias jugadas que han merecido acabar en el gol de la jornada. ¿Hace falta lamentar a estas horas todavía el “nogol” de Marcopérez? Habría sido, sin duda, la mejor manera de hacer justicia, la que no ha gozado el Real Zaragoza, cuya ausencia le ha impedido recoger los primero tres puntos de una temporada que se anuncia larga y perezosamente dura.

El último cuarto hemos podido disfrutar de la presencia de un motivado e injustamente insultado Lafita, al que le fata finura física pero al que le auguramos una participación crucial en este “equipo bonito”, tal y como nos denominó hace unas jornadas el otrora enemigo Lotina. Habría sido muy hermoso haber logrado la victoria, más que merecida, pero también seríamos unos cronistas feos si no reconociéramos que el equipo es un tanto blandito a la hora de definir, que nos hace falta un poco de ira incrustada en nuestro pecho, que precisamos que por nuestros colmillos discurra un hilillo de sangre después de morder la yugular del contrario. Hace, falta, en fin, un killer en el área, una pierna poderosa que remate la vida, una cabeza furiosa que destroce la red contraria. Si hoy hubiéramos tenido lo que nos ha faltado, estaríamos disfrutando de nuestra primera victoria.

Real Zaragoza, 2 – Villarreal CF, 1 (amistoso)


El maset de porcelana

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

El Real Zaragoza derrotó al Villarreal Cf (2 – 1) en partido correspondiente al Trofeo Ciudad de Teruel disputado en la capital turolense ante más de 3000 espectadores. Los goles los lograron Marcopérez y Kevinlacruz.

Cuando llevábamos diez minutos de partido ya tenía pensado el titular para esta crónica: “Lost”. Perdidos. Porque así estaban nuestros muchachos, ese era el mensaje que transmitían nuestros chicos ante un Villarreal que ya se había adelantado en el marcador y en el juego y llevaba por la calle de la amargura a un Real Zaragoza que mostraba una desorientación impropia de un equipo de fútbol. Lost. Y un escalofrío recorría mi viajada espalda, y temí que el partido fuese un relámpago de malas vibraciones anunciador de tiempos despreciables. Lost.

Pero surgió una centella joven y encendida, por nombre Marcopérez, que se llevó un balón a base de coraje impregnado de cafetales ajenos y permitió que Gabi, nuestro comandante en jefe, le propusiese a Kevinlacruz el primer gol. Una jugadsa que dibuja a la perfección lo que es, a día de hoy, nuestro Real Zaragoza. Significaba el empate y la voltereta al partido, pues a partir de ese momento el equipo aragonés gobernó el choque y así llegó el segundo gol, en una jugada magistralmente interpretada por Kevin y vigorosamente ejecutada por Marco. Gol y partido controlado. Esto es fútbol, amigos.

Esto es fútbol. Irracional juego, sorprendente jugo de vida que nos obliga a vivir emociones encontradas en apenas unos minutos. Para desdecir a Gay, para contradecir al Boss, que el pasado domingo reconocía que nos cuesta mucho jugar un partido que comenzamos perdiendo, los chicos del Zaragoza remontaron el encuentro y lo gobernaron utilizando sus armas, que son pocas pero que maneja muy bien. Se apoyan, colaboran con las acciones del prójimo, sofocan cualquier intento de acercamiento, apagan los mínimos fuegos que asoman por nuestra área y, si pueden, sacan el látigo y rompen la casa ajena con un gol inesperado y por eso más doloroso para el rival. Eso tenemos. Eso es lo que hay.

A partir de ese momento, el partido fue perdiendo gas, sobre todo durante la segunda parte, aunque en ese período pudimos disfrutar de algunas cosas: la continuación del enorme trabajo de Marcopérez, la calidad de Kevin, la intención de Bertolo, la nueva ubicación de Jorgelópez en una posición que le da más posesión al equipo aunque perdemos consistencia defensiva, el buen entendimiento de Braulio y Marco y, sobre todo, el enorme interés que mostró Pennant y su esfuerzo por agradar. ¿Es suficiente? No.

Porque nos sigue faltando capacidad para controlar la bola, sujetar el armazón que da cuerpo al grupo y, sobre todo, un delantero que fije las defensas y complete el enorme esfuerzo que realizan Braulio y Marco. Es lo que pidió a gritos el equipo durante esos minutos en que, con la salida de Cani en la segunda parte (qué raro se hace todavía hablar de Rubén como enemigo de nuestro escudo) y, sobre todo, Rossi el contrario apostó por el balón parado para amenazar el resultado. que se quedó quieto, que no quiso moverse, que no se atrevió a contrariar a la animosa afición zaragocista de Teruel a la que, por cierto, entre todos tenemos que conquistar y enamorar y ganarla para la causa azul y blanca, amarilla y negra, roja y azul.

Días de construcción


Álex Sanchez, joven portero de la cantera barcelonista, ya es jugador zaragocista. El club aragonés da así un paso al frente en su política de apostar por gente joven y consigue los servicios de una promesa del arco que apunta buenas maneras.

La noticia viene a confirmar una idea que poco a poco va calando entre el zaragocismo: el club ha dado un giro de 180º en su filosofía deportiva y económica que explicó a comienzos del verano y que provocó un profundo debate entre la afición, los medios de comunicación y los estamentos deportivos afines al club. Un debate que, como tal, era necesario, pues habíamos entrado en una deriva de la que era muy difícil salir y que podría haber dado con nuestros huesos en la femera de la Historia.

Es cierto que las condiciones han venido impuestas. Es cierto que ha habido razones externas que han obligado a buscar nuevas fórmulas más adecuadas para gobernar nuestra nave blanquiazul, pero sería tedioso caer en la tentación de poner el acento en el por qué más que en el qué. Lo importante, sea por la razón que fuere, es que el Real Zaragoza está trabajando para cerrar un plantilla de garantías que afronte el Campeonato con los jugadores necesarios para hacer una buen Liga. Y en esas estamos.

Hoy, el propio Gay ha aclarado que el equipo necesita de forma indicscutible un central y ha explicado que con lo que hay no es suficiente. Por ello, ya suenan dos nombres: Waldo Ponce y Fernando Meira. Son dos buenos jugadores, con calidad muy contrastada y que encajan perfectamente en el perfil que se busca. Ambos, sin embargo, son muy apetecidos por muchos clubs y hacen falta perricas para convenecer tanto a sus clubs de procedencia como a ellos mismos, por lo que no será fácil su contratación, pero aquí estaremos más que pendientes de la evolución de las negociaciones.

En el caso del delantefro el jugador más interesante parece ser Diego Costa, de quien ya se habló hace un tiempo. Su llegada al Real Zaragoza también ofrece dificultades, e incluso se baraja la posibilidad de que llegue para cuatro meses, pues su situación en el Talético de Madrid, club al que pertenece, podría cambiar en caso de que Agüero o Godín obtengan la nacionalidad española. Sería un buen fichaje, pero su situación sería un tanto peculiar y podría afectar a su rendimiento.

Y no descuidamos el centro del campo. a la llegada de “sin mote” Bertolo, jugador en el que tengo puestas mis particulares esperanzas, habría que añadir laposibilidad de la llegada de Víctor Sánchez, joven mediocentro del Barcelona que serviría muy bien a las intenciones de Gay.

En fin, que como se ve el Real Zaragoza es un club que trabaja en la conformación de una plantilla capaz de interpretar el proyecto que lideran Gay, Nayim y Solana, un equipo técnico, por cierto, al que le deseamos lo mejor y en quien hemos depositado nuestra cconfianza.  Son días inciertos, pero diré que más ciertos que el año pasado, por ejemplo. Sería necio por nuestra parte decir que se están haciendo las cosas bien; del mismo modo que lo sería decir que se están haciendo mal. El fútbol es un hermoso galán caprichoso, inquieto e incierto, que siempre nos ofrece lo mejor y casi nunca nos da lo que le pedimos, pero por eso mismo nos da cada año la oportunidad de renacer, de volver a existir, de creer en lo imposible. Nosotros, desde luego, confiamos en la palabra escrita y ésta nos dice que el Real Zaragoza es un firma candidato a la Gloria.