Ser zaragocistas. Ander y Xavi, caminos luminosos.


   Faltan unas horas para que comience el choque ante el Sevilla. El día ha nacido gris y chocan las brumas entre sí como queriendo vencer en una batalla que sólo ellas viven. El Real Zaragoza juega en domingo y eso ya es una aliciente, aunque la hora sea infernal y no se merezca la afioción, ninguna afición, semejante ofensa.

   Pero es día de partido. Y cuando aún no sentimos el aroma del enfrentamiento ya he tenido ocasión de emocionarme un par de veces. La primera al leer en su twitter a Xavi Aguado reivindicar su zaragocismo en un diálogo con Paco García Caridad. Me conmueven esas afirmaciones en tiempos de dictaduras mediáticas y oligopolios imperialistas, por lo que hago lo más que puedo hacer: retwitear sus palabras y alegrarme de su profesión de fe. Gracias, Xavi.

   La segunda se produce al leer una interesante entrevista a Ander Herrera en Diario AS. El chico habla maravillas de su estancia en el Athletic, manifiesta una enorme admiración por Marcelo Bielsa y pone en valor al athleticismo de toda una ciudad, como debe ser. Pero también dice: “He sido y soy zaragocista y quería disfrutar de ese momento único del debut (en Primera) con esa camiseta”. ¿Hay algo más reconfortante? ¿Existen mejores palabras para hacer más grande aún nuestro amor por unos colores que saber que tenemos que seguir trabajando todos para que el Real Zaragoza sea el equipo de Aragón? Es un puerto hacia el que todos tenemos que navegar. Hay que perseverar en esta hermosa aventura que es mostrar una pasión por una Historia que es la de todos los aragoneses y la de todos aquellos que vinieron un día a nuestra tierra y aquí aprendieron a querer uno de nuestros símbolos más preciados.

Por encima de directivas mediocres. Por encima de dirigentes ineptos. Por encima de la avalancha fácil de los advenedizos que hoy jalean escuadras extranjeras y desprecian lo propio por débil y pobre. No hay mejor amor que el amor a lo nuestro.

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Real Zaragoza. Necesidad de hallarnos.


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Las horas son a los días lo que el cielo al sol: sin las unas los otros no son nada y algo así ocurre en en esto del fútbol. Conforme pasan los días la Liga va recobrando el pulso y nuestro Real Zaragoza se mueve en unos lagos anchos y hasta infinitos en los que los representantes, los otros clubes, los demás equipos y todas las aficiones contienen la respiración a la espera de noticias.

Noticias, noticias, noticias. No hay nada más deseado en estos momentos que una noticia. Un hecho consumado, un acontecimiento confirmado, un suceso comprobado. Ya es llegado el momento en que necesitamos saber, necesitamos conocer qué va a ser, qué está siendo de nuestro equipo amado, y por ahora lo único firmado es el contrato de Ander. Que es mucho, a mi modo de ver, pues sabido es que se trata de un jugador que va a crecer como la espuma en poco tiempo y sin duda es uno de los hombres clave en el nuevo Real Zaragoza. Sin embargo, ya estamos empezando a querer más, a desear que lleguen los primeros refuerzos para que la ilusión que nos acompaña desde que somos niños, desde siempre por que este equipo crezca y se haga fuerte, que la vamos a necesitar.

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