La Peña Zaragocista “Juan Señor” celebra su XX aniversario


   El pasado jueves, en pXX Aniversario peña 03lena Semana Cultural de Alcorisa, la Peña Zaragocista “Juan Señor” de la localidad turolense celebró su XX Aniversario. Para ello contó con la presencia del propio Juan Señor, legendario jugador zaragocista que le da nombre, Jesús García Pitarch, Paco Checa y Carlos Cuartero, en representación del club, además del jugador David Cortés y de Canario, vieja gloria zaragocista que formó parte de los inolvidables “Magníficos”. El acto fue moderado por Paco Giménez, periodista de Heraldo de Aragón y buen amigo de Alcorisa y de la peña.

   XX Aniversario peña 04Fue un acto relevante, multitudinario, como todos los que se celebran en Alcorisa y, especialmente, como todos los que convocan al zaragocismo alcorisano, siempre fiel, siempre apasionado. Un acto, también, al que asistieron muchos amigos que sienten otros colores pero para los que la amistad está por encima de todo y tienen el gusto de acompañarnos y disfrutar juntos de, por ejemplo, la exposición fotográfica conmemorativa que se inauguró esa misma tarde.

  Veinte años son muchos y en su curso el Real Zaragoza nos ha dado todo: grandísimas alegrías, como tres copas del Rey, una Supercopa de España y una Recopa de Europa, y desoladoras decepciones, como los tres descensos a segunda que ya forman parte de nuestra historia negra y de la que aún tenemos que escapar. Sin embargo, esa tarde tocaba alegría. Y por varios motivos. En primer lugar por la celebración de una vida que ya tiene dos décadas. En segundo lugar porque allí se celebró el fervor de ser zaragocista. A pesar de la miseria que nos envuelve; a pesar de la lejanía; a pesar de la desesperanza; a pesar del secuestro que vive el club y la afición desde hace más de siete años y cuyos autores aún no han sido desenmascarados. Pero alegría, al fin.

   XX Aniversario peña 01He vivido más de veinte años en Alcorisa y Alcorisa sigue viviendo en mí y como conozco y sé muy bien lo que significa ser zaragocista fuera de Zaragoza quiero destacar la ilusión con que se preparan este tipo de actos en nuestros pueblos, con gente como Pepe Formento y Emilio Carreras, por ejemplo, y todos mis amigos de la junta directiva de la peña, capaces de tantas empresas porque saben muy bien lo que significa trabajar por su pueblo y hacerlo en equipo.

   También quiero hablar del esfuerzo que conlleva lucir en el corazón el escudo del león aunque la realidad y la sinvergonzonería se empeñen en destrozarnos el deseo de sentir unos colores que forman parte de nuestras vidas. Y sobre todo quiero resaltar la importancia de mantener encendida la llama del zaragocismo en esos niños y jóvenes que se olvidan de los vendavales mediáticos y se siguen acercando a sus ídolos para que les firmen autógrafos y hacerse fotos con ellos. Ídolos menores, que no tienen el nombre ni el talento de las viejas leyendas, pero que son los suyos. Los nuestros.

   XX Aniversario peña 05Dentro de cinco años celebraremos el XXV aniversario, una fecha redonda, mágica, simbólica. Serán veinticinco años de amor organizado por unos colores, agrupado en una peña, lo que no puede hacernos olvidar que muchos, todos los zaragocistas lo somos desde niños, y a ellos hay que cuidar, a los jóvenes, a los que les brillan los ojos cada vez que un blanquillo mete un gol y se dirige a la grada para compartir esa escasa alegría.

   No olvidamos a los culpables del dolor que vivimos, los que merecen nuestro desdén y nuestro desprecio por su negligencia y su cobardía y a los que nunca perdonaremos el daño que nos han hecho y el dolor que nos regalan. Eso nunca, que lo sepan. Pero también les decimos que estamos seguros que en enero de 2019, cuando la Peña “Juan Señor” celebre sus bodas de plata el Real Zaragoza ya habrá sido liberado y juntos brindaremos por los 25 años de la “Juan Señor” y por los éxitos de nuestro Real Zaragoza. Sea.

Fotos: Tomás Montero Sánchez

Anuncios

Un presidente en la corte del rey Sandro


De buena mañana me encuentro con el presidente de la Peña Zaragocista “Juan Señor”, de Alcorisa. Mi presidente. Cruzamos unas palabras, como siempre hacemos, teñidas de blanco y azul, que son los dos universos que nos unen y en los coincidimos siempre. Hablamos del domingo, del partido del Sevilla, de la Federación de Peñas. Pero hablamos del fin de semana pasado. Tuvo ocasión mi presidente de viajar a Barcelona de la mano de un buen amigo: Miguel Iranzo, presidente de la Peña Barcelonista de Alcorisa quien le invitó a disfrutar (es un decir) del partido que jugí nuestro Real Zaragoza en el Nou Camp. Y allí viajaron los dos, junto con otro amigo (en Alcorisa tenemos de todo, pero sobre todo tenemos amigos), Emilio Carreras, apasionado zaragocista y presidente del CD Alcorisa. 

Seguro que el viaje fue un monumento a la camaradería y la amistad. Seguro que los kilómetros de ida y vuelta no fueron un obstáculo, sino una razón más para estrechar lazos a través del fútbol, a pesar de que en esta ocasión uno gozó más que dos, como ya viene siendo habitual en los últimos años. Y seguro que en todo momento hubo una sonrisa que compartir a pesar de las cuatro puñaladas que el equipo catalán le asestó al costado del león herido. No tengo ninguna duda. Pero por encima de todo estuvo la alegría del disfrute compartido, la ilusión por acoger la armonía de dos aficiones rivales que en esta ocasión se vieron amparadas por la grandeza de un deporte que en algunos sitios como Alcorisa se vive más como motivo de unión que como razón de ruptura.

Me dice mi presidente que allí se sintieron cómodos, muy bien acogidos e incluso consolados en el infortunio. Y que pudieron volver a encontrarse con el president Sandro Rosell, al que ya tuvimos de huésped en Alcorisa hace unos meses con motivo de la Semana Cultural. Todo ello ayudó, lo sé, a comprender mejor que merece la pena trabajar por lo que nos une más que por lo que nos separa. Eso sí, a ver si la próxima vez nos separan del Barça cuatro goles, pero en esta ocasión a favor. Ya queda menos, presidente; ya queda menos.

Mi crónica del partido: Real Zaragoza, 2 – Sporting, 2 (Ojalá tu sombra me dé la luz)


Dicen que Postiga no es un goleador. Dicen que Postiga no ha marcado nunca más de diez goles por temporada. Dicen que Postiga está aquí de paso y no sabe qué será de él la próxima temporada. Probablemente todo eso sea cierto. O no, que uno ya no sabe a qué carta quedarse. Pero lo que sí se puede constatar es que casi todo lo que le llega al portugués, lo enchufa. Porque es así, ¿verdad?

Escribo esto y lo hago al comienzo de esta crónica porque hay muy poca chicha futbolística de la que hablar. Porque con partidos como el de ayer es difícil encontrar argumentos en los que navegar en medio de mares tan agitados como los que surca el Real Zaragoza y por eso me agarro a la actuación de nuestro delantero centro, que logró ayer un gol y tres cuartos y evitó, con su actuación, que ahora mismo estuviésemos quemándonos el culo en las llamas de las posiciones de descenso.

El partido comenzó con dos propuestas muy timoratas, en cuyo seno era muy difícil desarrollar un relato futbolísticamente aceptable. SIn embargo sí quedó claro desde el principio que había un equipo, el Sporting, que sabía cuál era su apuesta, y otro, el Real Zaragoza, bloqueado por su pasado reciente y angustiado, que no encontraba camino ni vías amables por las que circular un balón que a veces más parecía de piedra que de cuero. Así las cosas, y aun cuando ninguno de los dos porteros había tenido ocasión de demostrar sus cualidades, llegó el primer gol. Una falta muy bien sacada por Juan Carlos fue rematada por Botía en propoia puerta ante el acoso de Pstiga. Un gol magnífico que dejaba el match franco para los del león y anunciaba un desarrollo favorable que la aficiñón recibió con alborozo.

Mas la alegría es plato no comestible en la casa del pobre. A los pocos minutos nuestra defensa,empeñada en enseñarle al mundo sus desnudeces, no supo evitar que Barral rematase estupendamente una brillante jugada de De las Cuevas. Como siempre. Como cada partido. Como cada jornada. No hay día que Juárez, Da Silva, Lanzaro, Mateos o Paredes no ejerzan su derecho al error y nos lo hagan saber. Que esa es otra, pues a veces uno casi desearí no tener tanto acceso a la información.

Pero como quiera que la primera jugada había salido tan bien decidieron repetir esquema y a los pocos minutos el Sporting repetía afrenta. Centro por nuestra derecha, Territorio Juárez, rebote en la cabeza de Ponzio y Barral, que pasaba por allí, enganchó la bola mientras pelaba el cucurucho de pipas de calabaza y batió a Roberto, que puso gesto de “loflipo” cuando la cámara le pilló un primer plano. Y a la ducha.

En el descanso Aguirre debió de decidir que le iba a dar más gusto a la opinión pública zaragocista y sumó, a la alineación forzada de Juan Carlos y Micael, dos jugadores que no le van ni le vienen, un cambio que provocó la hilaridad de la parroquia: quitó a Juárez, al que puso a los pies delos caballos pues facilitó la pitada de la Romarweda, y sacó a Ortí. ¿No queríais cantera? Pues toma ración. Y retrasó a Barrera al lateral. ¿Opciones incoherentes? ¿Brindis al sol? ¿Es esto lo que hay? ¿Me creo lo que hago? Pues un poco de todo. Lo cierto es que el equipo, ya descompuesto por el devenir de los hechos, se echó al monte y cercó la portería de Juan Pablo, que aun tuvo ocasión de mostrar sus cualidades ante un par de chuts de Lafita y Barrera respectivamente.

Y llegó el minuto final. Postiga, que ha sido el protagonista del inicio de esta crónica, acabó la obra con un magnífico gol muy propio de talentos pasados como Milosevic o Esnáider. ¿Nos alegró? Sí, claro. Ante la imagen de una nueva derrota, que podría llevarnos a un escenario de cinco o seis derrotas consecutivas (el Barça herido ayer en San Mamés y el Sevilla de nuestro amado enemigo Marcelino nos esperan), evitamos el abismo. Es un solo punto, pero rompe la ruta de espinos que habría supuesto un escenario tan catastrófico.

¿Algo positivo? Sí: Barrera es mucho mejor lateral que Juárez, pues tiene más recorrido y un enorme y alargado campo que completar. Sí: Juan Carlos, aun con la desconfianza de su entrenador, es una opción valorable por su rapidez y descaro. Sí:Postiga es un delantero que puede ofrecernos muchas más cosas de las que podíamos imaginar. Sí: Ortí es un joven que tiene fútbol y, ya lo veréis, gol.

¿Algo negativo? Mucho. No hay idea de equipo. No hay narración futbolística. Algunos jugadores están en muy baja forma (Da Silva) o les falta calidad (Juárez) o no están en lo que están (Ponzio) o no juegan donde pueden aportar lo mejor (Micael) o se mueren en su propia ansiedad (Lafita) o su aportación es ni frío ni calor (Paredes) o dudan ante la duda (Luisgarcía). Y muy importante: Aguirre está empezando a crearme ciertas dudas. Su credibilidad se tambalea y esa es la peor noticia. Durante estas dos semanas tiene trabajo. Mañana hablaremos de ello.

Desde Alcorisa, con amor blanco y azul


Este audiovisual pretende recoger en imágenes y música algunos de los momentos más emotivos e importantes de la vida dela Peña Zaragocista “Juan Señor”, de Alcorisa. Lo elaboramos con motivo de la fiesta anual celebrada en Abril de 2010. ¿Será la ventana por la que entre el nuevo y regenerado aire azul que tanto necesitamos?

 

Real Zaragoza, 3 – Real Mallorca, 2


La noche de los abrazos

El Real Zaragoza venció el domingo (3 – 2) al Real Mallorca en partido correspondiente a la 10ª Jornada del Campeonato de Liga de 1ª División. Los goles fueron conseguidos por Lafita, Bertolo y Gabi (p).

Repuesto ya del infarto de alegría sufrido el pasado domingo después de la dolorosa victoria lograda por el equipo de mis amores, me dispongo a escribir la crónica del estertóreo partido que consiguió cerrar con victoria. Con “la” victoria.

Un éxito obtenido minutos después de vernos en el abismo. Y es que ocho minutos antes de celebrar con abrazos infinitos y lágrimas de dolor expulsado, ese dolor que anhelamos ver en el exilio del sufrimiento, que ya está bien, el Real Zaragoza estaba con el agua al cuello y un enorme peso de hormigón en sus pies. Sólo un dios misericorde o la Virgen del Pilar a la que en mi artículo del domingo le rogábamos su ayuda pudo evitar que nos hundiéramos sin remisión en las simas del fracaso más absoluto.

El partido comenzó radiante, heredero del espíritu guerrero de Sevilla y Valencia. Hubo un par de aproximaciones muy interesantes por parte zaragocista y sólo la falta de acierto goleador impidió que en el primer cuarto de hora ya gozáramos con una ventaja que tanto bien nos habría hecho. Y así, el ímpetu inicial se diluyó como un azucarillo en seguida y el Mallorca, poco a poco, se hizo con el control del partido. Combinando bien, sujetando los tímidos embates zaragocista y cogiéndole la espalda a la pobladísima defensa aragonesa que, sin embargo, vio impotente cómo se escapaba Webó y, ayudándose con la mano, logró el primer gol mallorquín. Fue un golpe durísimo que podría haberse amortiguado si el árbitro hubiese pitado un penalty cometido sobre Lafita a los pocos minutos. No fue así y el equipo no supo afrontar con solvencia el partido en lo que quedaba hasta el minuto 45. Imprecisiones, falta de ideas y escasez de talento fueron las características más notables del juego local, aunque hay que valorar que en ningún momento se rindió.

En el descanso Gay le pidió a Obradovic que saliera en lugar de un enfermo Ponzio y ahí el Real Zaragoza ganó en poder ofensivo aunque se descosió en defensa. Las ganas, el pundonor y la casta fueron sus argumentos y con ellos logró el empate. Fue una jugada que llegó desde el lateral izquierdo, con centro al área y remate final del aragonés, que, rabioso, celebró el gol con el ímpetu de que está haciendo gala desde hace ya cuatro o cinco partidos. Mas no fue suficiente. Parece como si el equipo de Laudrup se hubiese acordado de jugar y así, en cuatro pases, se plantó ante Doblas y Pereira, con una galopada poderosa y un seco chut cruzado, le rompía la cara al equipo local. Y a la afición, que veía desplomarse, una vez más, el sueño de la victoria.

¿Se dio por vencido el Real Zaragoza? ¡No! Gay movió ficha y sustituyó a Lanzaro por un ansioso Bertolo. Se perdía presencia defensiva, pero ya no era tiempo de consolidar nada, sino de buscar el gol con el mismo valor con que los percebeiros buscan el marisco jugándose la vida. La propuesta no prosperó inmediatamente y los minutos pasaban voraces y dramáticamente vertiginosos. No conforme con lo que se estaba produciendo, Gay hizo otro cambio en una decisión que fue fuertemente contestada por la grada: Marco Pérez, que ya no resiste el más mínimo análisis futbolístico, por un inmenso Lafita. Horror ante semejante error.

Sin embargo, esto es fútbol. Mágico, sorprendente, irracional, alejado de la lógica. Y cuando el ánimo se nos fundía, cuando el cielo era cada vez más negro llegó una jugada que nadie esperaba pero que sirvió para igualar la pugna. Balón que queda suelto, que recoge Bertolo, que golpea con saña, que roza el cuerpo de Nunes, que se aloja en la red balear. Gol y una extraña sensación de “bien, pero esto no vale para nada” que aún escuece más. Mas…

Mas la Virgen del Pilar abrió los ojos. Habíamos visto un partido a puño cerrado. Habíamos visto el chut de Gabi al poste. Habíamos visto los movimientos inacabados de Braulio. Habíamos visto a un equipo desgarrado por la nada y luchando con el viento. Habíamos visto todo y la negrura del destino nos había cerrado los ojos. Hasta que llegó la luz del milagro inesperado.

Gabi recogió el enésimo rechace balear y su disparo, seco, mesetario, agónico encontró la otra mano de un dios menor, la de Martí, que sirvió para que Paradas Romero, el árbitro que había engañado a la Verdad concediendo el primer gol mallorquí y escamoteando dos penaltis al equipo aragonés, concediese, al borde del precipicio una última oportunidad al alma blanquiazul. Y el Universo, en su curva infinita, se detuvo.

Gabi agarró el balón. Se lo quedó, como nos quedábamos nosotros el balón ajeno cuando éramos niños y el gafotas amenazaba con llevárselo. Atrapó la Historia del zaragocismo y la situó sobre un círculo de cal desde el que encontrar la salida. Miró al infinito, recogió todo el cierzo que el Dios Moncayo había conseguido reunir en los terrenos de la acequia de la Romareda y cerró la puerta del miedo.

“A la muerte se le mira de frente”. Es la frase que le regalé a Mipresidente. Juntos contuvimos la respiración. Y gol. ¿Gol? ¡Vida!

Ponzio y Paredes estuvieron en Alcorisa (Teruel)


  

El pasado jueves, 8 de Abril, Leo Ponzio y Javi Paredes, jugadores del Real Zaragoza, participaron en un encuentro con el zaragocismo alcorisano. La Peña Zaragocista “Juan Señor” de Alcorisa (Teruel) propició que dos de nuestros jugadores compartieran con los aficionados de la localidad bajoaragaonesa sus ilusiones, opiniones y esperanzas en un momento en el que todo hace pensar que el Real Zaragoza va a conseguir mantener la categoría tras una temporada repleta de tiritonas, incertidumbres, borrascas inacabadas y escarpados acantilados futbolísticos, institucionales y sociales.

   Ambos jugadores llegaron acompañados de Charly Cuartero, que en estos momentos ostenta la representación del club con todas las peñas zaragocista y de Manolo Ceamanos, Presidente de la Federación de Peñas. Entre todos lograron que la numerosa presencia de zaragocistas se fueran con la impresión de que la nave está bien encaminada pero que aún queda mucho por hacer. Por ejemplo, que hay que ganar este domingo en Pamplona.  

   Tanto Ponzio, que ya había estado en Alcorisa en 2005, en aquella ocasión en compañía de Gaby Milito y Galletti, como Paredes supieron conectar con los alcorisanos y fueron capaces de dejar un mensaje de tranquilidad y optimismo, si bien también fueron realistas y por eso se refirieron en varias ocasiones a la necesidad de seguir manteniendo el mismo nivel de esfuerzo y compromiso que hasta ahora ha mostrado el equipo, excepción hecha del día de Almería.

   La hinchada alcorisana tuvo ocasión de compartir con ambos jugadores un buen rato, y quienes disfrutaron especialmente fue la fiel afición infantil y juvenil, que, camisetas en mano, recibió de sus ídolos la firma y la fotografía correspondiente, algo que ayudó, sin duda, a que este sea un día inolvidable en su memoria zaragocista.

Ponzio y Paredes, en Alcorisa (Teruel)


Los jugadores del Real Zaragoza, Leo Ponzio y Javier Paredes, asistirán el jueves, 8 de Abril, a un encuentro organizado por la Peña Zaragocista “Juan Señor”, de Alcorisa (Teruel). El acto tendrá lugar en la sede de la Peña a las 7 de la tarde y en él participarán, además, Carlos Cuartero, responsable del Real Zaragoza de relaciones con las Peñas, y Manuel Ceamanos, Presidente de la Federación de Peñas del Real Zaragoza.