Agapito Iglesias propone ceder la mayoría de las acciones a la Fundación Zaragoza 2032


     A media tarde de hoy Agapito Iglesias publicaba un comunicado por medio del cual anunciaba su voluntad de recuperar las acciones y donar el 72% de las mismas a la Fundación Zaragoza 2032. 

   Leer el comunicado de Agapito Iglesias.

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Agapito Iglesias, imputado por el caso PLAZA.


   917884_1Agapito Iglesias, principal accionista del Real Zaragoza, tendrá que declarar como imputado en el caso Plaza.

   La noticia ha despertado un notable interés en la sociedad aragonesa en general y entre el zaragocismo en particular, si bien el proceso todavía se encuentra en su fase previa y muy ppocos datos conocemos salvo lo publicado en los diferentes medios de comunicación.

   Más allá de las consecuencias penales que se deriven de esta imputación, es bien cierto que el Real Zaragoza, como institución de gran importancia en Aragón, se convierte así en objetivo de opinión e información, pues es  notorio que el futuro del club se acuesta, sin ningún tipo de dudas, en el alejamiento definitivo del empresario Iglesias y la asunción del control por quien pueda, sepa y quiera reconstruir este edificio en ruinas que es el club de nuestra vida.

Hace varios años que expuse en este mismo blog mi opinión, mi postura y mi propuesta para llevar a cabo una regeneración del Real Zaragoza; en numerosas ocasiones he dejado escrito mi repulsa a la gestión de Iglesias y mi rechazo a cuanto representa (“El tiempo de los audaces”, “Agapito, el hombre que no sabía amar”, “El sábado, todos a la concentración de repulsa a Agapito Iglesias” “Agapito Iglesias debe irse”). Y en varios momentos de la historia reciente he explicado lo que significa para mí ser zaragocista, entre los que rescato “Sobre ser zaragocista y punto”“Carta a nuestro Real Zaragoza”. En todos estos textos que he referido y en cada uno que elaboro con el cariño que me inspira mi Real Zaragoza no hay otra cosa que el deseo de rescatarlo del secuestro que sufre desde hace varios años. ¿Será este el inicio de un camino que nos lleve a descubrir el zulo en el que se halla, mal alimentado y atormentado? Ojalá. Y ojalá sirva también para que se despierte la conciencia ciudadana, porque la liberación del club es una tarea en la que tienen, tenemos, que tomar parte muchos.

   Humildemente, pero con el corazón en el teclado, digo que es mucho, muchísimo, lo que nos jugamos. Que no concibo que en otras sociedades se diese la callada por respuesta ante la agonía de un club deportivo que para ellos significase lo que significa el Real Zaragoza para Zaragoza y Aragón. Y que cada día sueño con que se levante este león dormido que se llama zaragocismo para tomar las riendas de su propio destino. Este bloguero no tiene capacidad de movilización, pero sí tiene, tengo, palabra. Y la pongo al servicio de todos los que sienten que nuestro Real Zaragoza debe seguir siendo la referencia sentimental, cultural, económica y social de nuestra comunidad. A vuestra disposición.

   Agapito Iglesias es un hombre atrapado por su ambición y por una realidad que le ha devorado. Lo imagino preocupado y asustado. No lo compadezco pero tampoco me ensaño. Quiero que sepa que mi desdén es mucho y que el daño que nos ha hecho es mucho, muchísimo, y por ello debe pagar. Pero también diré que quienes lo pusieron ahí deberán saber que no son dignos de respeto ni consideración y que deseo que su conciencia les devore. Y que se vayan. Que la Historia los borre de la faz de nuestro horizonte blanco y azul. Para siempre.

Foto: El Periódico de Aragón

Carta a nuestro Real Zaragoza.


   858808_1bQuerido Real Zaragoza: sé que no me oyes, pues hace ya un tiempo que tu consciencia se apagó, que vives en estado de coma inducido. Sé, también, que no sé quién leerá esta carta. Probablemente cuatro amigos que me quieren y algún amable lector que siente como yo el dolor de ser zaragocista desde niño y no encuentra consuelo en ninguna palabra, en ningún gesto, en ningún abrazo. En cualquier caso, querido Real Zaragoza.

   victorEste blog que nació en 2007 acoge en sus páginas blancas y azules muchos párrafos apagados. Demasiados. Y pocas, muy pocas frases luminosas. En él he escrito más de doscientas crónicas de partidos oficiales. En él he derramado decenas de artículos en los que he glosado a tus jugadores, recordado a tus viejas glorias y alentado a un corazón que ya casi no late. ¿Y sabes por qué casi no oímos su latido? Porque es difícil respirar en esta lúgubre mazmorra a la que nos arrojaron hace unos años Agapito Iglesias y los poderes fácticos. Los que lo auparon al Olimpo del pelotazo. Este blog, querido Real Zaragoza, ha tenido días de gloria, como aquel 3 de Junio de 2013, cuando escribí “Sobre ser zaragocista y punto”.  En un solo día recibió 672 visitas. Muy buena noticia, pues hoy en día es muy difícil que la gente lea, y mucho menos un blog sobre un equipo fracasado y decrépito. Pero morí con esa alegría, pues habría preferido no recibir ni un solo lector y que tú, mi amado equipo, hubieses mantenido la categoría. No fue. Últimamente nunca es.

   Nieves2¿Sabes? Esta mañana he visto a Manolo Nieves. Paseaba nuestro portero calmadamente por nuestra ciudad y yo lo he mirado y me he vuelto a ver niño. He vuelto a contemplar la portería de la Romareda guardada por este asturiano honrado y justo, que alternaba la meta con Juan Luis Irazusta. Nieves, el portero que junto a diez grandísimos jugadores consiguió meterle seis goles al Real Madrid de Netzer, aquella gloriosa tarde del 30 de Abril de 1975 y que yo recuerdo en color. ¿Y sabes por qué? Pues porque yo estaba allí, en la Romareda, en mi Basílica, y aunque luego youtube nos ha proporcionado la copia en blanco y negro de aquella tarde, yo puedo decir que los vi jugar. Y en mi portería, la de Infantil, pude ver cómo García Castany y Diarte metían los goles como churros. Sí, querido mío: he visto a Nieves. Y una tristeza infinita se me ha colado en el alma.

   imagesHe visto a Nieves y me he dicho que de esa mazmorra en la que estás, en la que estamos todos los zaragocistas secuestrados, es muy difícil escapar. Oímos cómo las olas baten el acantilado sobre el que está construída la fortaleza en la que morimos día a día, pero ni una voz del exterior, ni una señal, ni un soplo de esperanza nos llega. La comida que nos llega en forma de gestión futbolística está podrida; el agua que bebemos en forma de gestión institucional está putrefacta; el aire que respiramos en forma de atmósfera social está contaminado. No hay salida y tampoco hay futuro.

    Muchos te queremos. Mucho. Incluso sabemos que sería muy difícil vivir sin ti. Sin embargo estamos aterrorizados, pues tememos que puedas morir, que ya nunca despiertes de este coma que te tiene postrado en el lecho de la agonía. Y nosotros a tu lado, impotentes, abatidos. Muertos también, de alguna manera. Maniatados por un espectro de nombre Agapito, de apellido Poderes Fácticos, que se ha instalado en nuestras vidas y cuyo futuro poco nos importa si no fuera porque también es el tuyo. El nuestro. ¿Hay peor tortura? ¿Cabe más dolor? ¿Más sufrimiento?

   salvemos el real ZaragozaSí. Es más sufrimiento saber que se puede actuar y contemplar impávidos que quien puede hacerlo no lo hace. ¿Y quién es quién? Pues tal y como lo escribí en 2010, “los abonados, corazones fieles (…), los medios de comunicación, los pequeños accionistas, ex-jugadores, intelectuales, artistas, creadores, deportistas y mundo empresarial, financiero e institucional, cuya confianza es necesaria para encontrar una solución que no sea final, sino continuación de una historia que, en muchos casos, es la historia de nuestras vidas”. Y una voz que lidere esta operación de rescate. 

   Hoy acaba el año más infame de tu vida. Oigo tu respiración pesada, entrecortada, violenta. Noto el frío de tu piel. Tus ojos cerrados auguran una noche eterna. El silencio es presagio del final. ¿Dónde la luz? ¿Cuándo la luz? 

El sábado, todos a la concentración zaragocista de repulsa a Agapito Iglesias


   El sábado, 14 de Enero de 2012, el zaragocismo tiene una cita. Ese día, a las 17’30 horas tendrá lugar una concentración de protesta en la puerta 0 de la Romareda en la que la afición tendremos ocasión de mostrarle a Agapito Iglesias nuestro rechazo más firme a su gestión, su presencia como presidente del club y su continuidad como dueño del mismo. Para exigirle que se vaya, que nos deje en paz, que venda sus acciones y deje paso al zaragocismo.

   No hay más salida. No hay más caminos que recorrer. No hay otro día que vivir ni más noches que sufrir. Agapito Iglesias no puede ni debe seguir ni un minuto como máximo accionista.

Situación de emergencia en el Real Zaragoza


   En Diciembre de 2009 viví una de las páginas más negras que el zaragocismo había sufrido hasta ese momento. Eran los días en que Eduyardo Bandrés y todo su Conseho de Adminitración dimitían y el Real Zaragoza pasaba a ser gobernado en solitario por su propietario, Agapito Iglesias. Dxesde ese momento, elclub ha vivido una época a la deriva, mal dirigido, peor gestionado y pésimamente organizado. Ha vivido dos salvaciones agónicas, dos casi caídas al abismo, un concurso de acreedores y un descenso a los infiernos que amnezaba con acabar con la desaparición del club.

   Últimos en la clasificación, con un entrenador incapaz, una plantilla destrozada y una situación económica e institucional en ruina, el club prometía vértigo y drama. Sin embargo, el 30 de Diciembre cuatro hombres, zaragocistas y enamorados de un club que, dijeron, querían salvar, aceptaron la propuesta de Agapito Iglesias para hacerse cargo de la gestión del club, al mismo tiempo que el propietario “daba un paso atrás” y dejaba todas las decisiones a este grupo de, al parecer, eficaes gestores que venían con un plan de trabajo que podría desembocar, incluso, con la venta del club por parte del dueño. Solo  una condición, pública, expusieron: que Iglesias no interviniese en ningún modo en las decisiones que ellos pudieran adoptar.

   A los pocos días, ya corrían por la ciudad insistentes rumores de que las primeras discusiones se habían producido y que Agapito Iglesias seguía “a la suya”, según afortunada expresión de los periodistas de Aragón Televisión, la televisión autonómica. Era una sospecha, pero todo se ha podido confirmar hoy a primera hora de la tarde, cuando, a través de un escueto comunicado, los cuatro hombres presuntamente “buenos” que iban a salvar el Real Zaragoza han anunciado su renuncia porque consideran que la cesión en la gestión que debería haber hecho Iglesias no se ha producido ni se espera que se produzca.

   Bombazo. El zaragocismo se ha estremecido y desde todos los ángulos blancos y azules se lanzan propuestas, frases, soflamas y convocatorias para impedir que Iglesias siga al frente del club ni un minuto más. Incluso la Plataforma “Salvemos el Zaragoza” se reúne en estos momentos con caracter de urgencia para valorar la situación y tomar medidas que tienen como único fin lograr descabalgar al dueño de la gestión y propiedad del club.

   Es innegable que esto no puede seguir así ni un segundo más. “Puñalada en el corazón” es la expresión que ha utilizado José Formento, portavoz de la Federación de Peñas, pero podríamos añadir cientos y cientos de frases cargadas de dolor, indignación, estupefacción y desesperanza, pues esta afición, la ciudad, Aragón entero no puede soportar por más tiempo que Iglesias siga siendo el dueño y señor de los destinos de nuestro Real Zaragoza.

   Hay que reactivar inmediatamente el espíritu de la manifestación que estaba convocada para el día 14 de Enero y poner a trabajar todos y cada de los corazones zaragocistas, desde los que pueden decidir hasta los que simple y firmemente tenemos a nuestra disposición nuestra voz y nuestra palabra, que ahora no puede ser otra que “¡AGAPITO VETE YA!

   Por último, el zaragocismo se merece una explicación. Si cuando Arenere y sus colaboradores se presentaron convocaron una rueda de prensa en la que, durante 45 minutos, desgranaron sus intenciones y el proyecto que iba a servir para sacar adelante al Real Zaragoza, no pueden irse ahora con un simple comunicado de prensa. Esto es tan grave que se hace imprescindible una explicación, clara y transparente, con preguntas de los medios de comunicación, acerca de lo que ha ocurrido y en qué situación se queda el club. No puede ser de otra manera.

Iglesias, el Señor del Tiempo


Si algo sabe hacer muy bien el Sr. Iglesias es manejar los tiempos. “Timing”, que diría un anglosajón. Es una acción que domina como nadie. Él decide cuándo nos sorprende, cuándo rompe los cielos con sus decisiones, cuándo provoca que se resquebraje el firmamento con cada actuación encaminada, casi siempre, a dejar boquiabierto al zaragocismo.

A lo largo de estos cinco años, de este “Quinquenio Ominoso” bajo cuyo cielo hemos agonizado entre la desesperanza y el pánico, ha protagonizado más golpes de efecto que los Tonetti, aquellos amables payasos que visitaban Zaragoza zada Pilar para hacernos reir con sus ocurrencias y sorprendernos con sus piruetas humorísticas.

Es evidente que él no se va a ir, así que, una vez nos hemos apretado los machos, no nos queda más remedio que mirar al futuro con atemorizada ilusión y esperar que las decisiones que tome sean mínimamente sensatas y logre construir un grupo humana y deportivamente solvente capaz de ofrecernos una temporada solvente y lúcida.

De momento ha tomado tres decisiones de gran importancia. La primera, aplaudida; la segunda, vergonzante aunque necesaria. La tercera, bonita, si bien uno teme que Esnaider acabe triturado por la realidad.

En cualquier caso, hoy es otro hermoso día en el que muy bien podrían caber noticias. Y mañana.

El tiempo de los audaces


No vi el partido que enfrentó al Real Zaragoza con el Athletic de Bilbao y que acabó con una nueva derrota (2 – 1) con gol conseguido por Braulio. No lo vi, pero lo tengo grabado y un día de estos lo veré, cuando acabe la tormenta.

El Real Zaragoza está viviendo un momento dramático. Roto deportivamente, destrozado institucionalmente, desintegrado socialmente, aislado infomativamente es muy difícil que llegue el más mísero rayo de luz al maltratado escudo del club, por lo que la sensación de peligro ya se ha apoderado de todo el zaragocismo.

Con un calendario próximo absolutamente imposible, nuestro equipo es ahora mismo un juguete roto en manos de un destino despiadado que anuncia muerte, miseria y fuego infernal. Nadie cree en los jugadores, nadie cree en el cuerpo técnico y, por supuesto, absolutamente nadie cree en un propietario completamente abatido por la Historia e incapaz de dirigir un club que, en sus manos, camina hacia el vacío.

Y todo ello en medio de una confusión extraordinaria en la que nos movemos todos los que amamos este club, estos colores que han sido nuestra vida y pueden dejar de latir si no ponemos remedio. Es cierto que los medios de comunicación, los pequeños accionistas, los abonados, las peñas o, en fin, los aficionados no podemos decidir, pero sí podemos decir. Y hay que empezar a manifestarse inmediatamente. Hay que comenzar a articular un movimiento que active la conciencia del zaragocismo y que sirva para decirle al mundo que sí, que este club tiene un dueño, pero tiene miles de propietarios. El dueño tiene acciones, pero los propietarios, los miles de propietarios que llevamos al león en el corazón, tenemos derecho a que el Real Zaragoza esté dirigido por alguien sabio en el quehacer diario,  arropado por un equipo sólido, apoyado por una sociedad que crea en él, sustentado en zaragocistas de alma y piel, capaz de escuchar opiniones constructivas y dispuesto a aceptar la colaboración de un entorno favorable y preparado para hacer del esfuerzo común una seña de identidad. Y ese alguien, desde luego, no es Agapito Iglesias García, un hombre cuyo tiempo ya pasó y que debe abandonar este club pues ha demostrado que no es capaz de dirigirlo adecuadamente.

Así pues, reclamo de las peñas y de los aficionados organizados acciones dirigidas a preparar actos de exaltación zaragocista que llamen la atención sobre la situación que vive el club. Es momento de llenar el aire de un clamor que facilite la salida honrosa del señor Iglesias y la llegada de personas capaces que emprendan la heroica tarea de resucitar al Real Zaragoza. Que nadie lo dude: es el tiempo de los audaces.