La Romareda, la Basílica del Fútbol, cumple 60 años.


romareda_04Hoy cumple 60 años la Romareda, la Basílica del Fútbol, la Vieja Dama Blanca. En un día como hoy, hace diez septiembres, escribí mi particular oración que sirve de homenaje a uno de los emblemas de la ciudad de Zaragoza. Diez años en los que el león ha visto discurrir el drama y la furia por vivir con la pasión del zaragocismo agarrada a la esperanza de retornar a paisajes más cálidos y recorrer senderos que nos lleven a la Ítaca que nos espera.

El texto que hoy traigo aquí es aquel que escribí en momentos en que el Real Zaragoza era el equipo más bello de la Liga. Luego vendría el horror, pero eso no nos impide hoy mirar al mañana con la luz de la Historia por horizonte. ¡Larga vida, noble templo!

 La nieve es una extraña amiga que no suele visitar Zaragoza. Aquel 15 de Febrero de 1970 era domingo y el Real Zaragoza se enfrentaba en la Romareda al Atlético de Madrid. Diré que aquel “al-lee-ti” (pronúnciese con cierto deje chulesco y un tanto impertinente) era un gran “al-lee-ti”, pues esa temporada acabaría ganando la Liga en un campeonato que el “zara” terminaría en 8ª posición. Buen partido, pues, el que se disputaba aquel gélido día.

Esa temporada aún era no abonado infantil, por
lo que veía los partidos en Gol de Pie. Cada quince días mi padre me llevaba en su/nuestra vespa desde el Barrio Oliver a La Romareda. Aparcaba su esbelta y siempre dispuesta moto en los alrededores, entonces todavía polvorientos y adornados con estupendas piedras que de vez en cuando salían disparadas y golpeaban el tobillo de algún aficionado peatón, y nos dirigíamos a la puerta más próxima a lo que hoy es el edificio de la CAI. Allí, el portero nos saludaba siempre con una expresión jocosa, “¡Qué, chaval! ¡Hoy a ganar!, ¿eh?” y nos franqueaba el paso a la grada. Bajábamos las gradas y mi padre me dejaba a ras de campo, entre los cartones publicitarios y la valla de piedra, detrás de la portería a mano izquierda.

romareda_05Sin ser aún abonado ni existir en esa zona asientos, pues todos los espectadores éramos de pie, se puede decir que los aficionados de ese sector éramos casi siempre los mismos, por lo que se estableció una relación familiar y, por momento, cálida. Sin embargo, deseo recordar en esta jungla de pasado con palabras a dos personas excepcionales que se convirtieron en protagonistas de Gol de Pie en aquel momento. Se trataba de dos mujeres, madre e hija, que cada domingo ponían toda la pasión de que eran capaces para defender al Real Zaragoza y, sobre todo, rebozar al árbitro y a su madre (siempre la sufrida madre del colegiado) con toda suerte de insultos, despropósitos descalificadores y palabras ofensivas, demostrando poseer un extenso aunque no muy elegante vocabulario. Sólo había un momento en que sus voces eran engullidas por la unanimidad de La Romareda: eso sucedía cuando el clásico “¡Boooordeeee! ¡Boooordeeee!” acumulaba el carácter aragonés con un desprecio tan propio como desterrado de nuestro espíritu zaragocista.

romareda_06Pero comenzábamos nuestro homenaje a La Romareda en su 50 cumpleaños hablando de ese magnífico partido entre el Real Zaragoza y el “Atleti de Madrí”. Decía más arriba que ese 15 de Febrero la nieve visitó Zaragoza. O por mejor decir: una tupida y aguerrida agua nieve que, desde luego, no consiguió arredrarme ni doblar mi voluntad de asistir al partido. Tengo muy presente el pequeño debate que se suscitó en casa, las explicaciones de mi padre tratando de convencerme para no ir, los temores de mi madre ante una posible “pulmonía” y mi deseo incontestable de participar, un domingo más, de la fiesta del fútbol. Así que bufanda, pasamontañas, guantes, moto, cuesta del barrio “p’abajo”, Vía Hispanidad interminable y llegada a La Romareda. El partido, diré, ya había empezado, pero ahí estaba nuestro portero, el mismo, el de todos los partidos, encogido, arrugado, aterido, menguado en sus escalofríos…y atónito ante mi presencia.

romareda_07– ¡Pero hombre! ¿Cómo se le ocurre traer al chico hoy, con la que está cayendo?

Mi padre, haciendo gala de una soterrada pero para mí muy familiar sorna manchega, debía tener la respuesta muy preparada, porque fue rápido y firme al decir:

– ¡Calle, calle, que con lo que me he oído de la mujer ya tengo bastante!

Cientos, miles de golpecitos de mis pies al cemento del suelo me acompañaron aquel día como única forma de combatir el frío, pero nada importó, pues al gol de Ocampos en el mintuo 14 y a la victoria (1-0) obtenida por el Zaragoza ante el equipo que ganaría aquella Liga había de sumar los tres balones que devolví a los jugadores cuando salían fuera o la satisfacción de verle de cerca la cara a Oliveros o al mismo Luis (entonces ni era Sabio de Hortaleza ni daba cortes de mangas a sus jugadores). Por el contrario, para mi memoria, tu presente y nuestro mañana, aquel partido lo tengo guardado en los cajones de mi corazón, como otros muchos que después viviría en la hoy vetusta y achacosa Romareda. Sea este mi homenaje a ella y a cuantos hombres y mujeres la han acariciado, perfumado, arrullado y musicado en honor siempre de ese latido eterno que es el Real Zaragoza.

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Real Zaragoza: La idea Visús, la idea de todos


   n_real_zaragoza_la_historia-212428Ya está, ya me lo han dicho. Ya me han llamado iluso, ya me han dicho que no se fían, ya me han dicho que esto es una milonga,ya me han dicho que es imposible. Ya me lo han dicho y sé que lo han hecho con cariño, porque me quieren y quieren que no sufra. Y me lo guardo con la alegría de saber que todos queremos que esto cambie aunque los caminos que elegimos sean diferentes.

   Creo haber escrito en os últimos días que esta propuesta tiene sus puntos fuertes y sus debilidades. Mucho de todo, como hecho humano que es, pero si algo defiendo es que me apasiona porque es un camino que no viene de la chequera de un magnate de cuna desconocida y raíces ocultas. Viene del corazón al corazón y me permite, nos permite, ser actores. Con un horizonte dificilísimo y de improbable recorrido, pero nuestro. 

   Lo dijo Segarra el jueves pasado: se trata de demostrarle al mundo que hay un movimiento fuerte y valiente que pone encima de la mesa una propuesta de adquisición del club, a la luz del día, sin caretas (¡maldita expresión!) y que obliga a todos a retratarse. Al propietario a decir en público que no acepta; a Visús a explicar con pelos y señales cada aso que se de, pues ha dicho hasta cansar que él no viene a ganar en beneficio propio y que no habrá nadie que tenga más del 1 % de las acciones y a las instituciones porque si el movimiento es grande se tendrán que ver llamadas a actuar, presionando a Agapito para que se vaya.

   Esta idea trasciende a los propios promotores de la misma. Sin darse cuenta son esclavos de la libertad pues en el momento en que se llegue a la cifra señalada, los 2 millones de euros marcados, esto ya deja de tener el apellido Visús para llevar el nombre del Zaragocismo, con mayúsculas, y ahí nos quiero ver a todos.

Real Zaragoza. Transitando por las catacumbas


   20070802111907-real-20zaragoza-200707El horizonte del Real Zaragoza está tan lejos como esa olla llena de monedas de oro que dicen que se encuentra al final del arco iris. No hay sensación más dolorosa que vivir estos días vacuos y mortecinos en los que no hay ni un solo motivo para la alegría.

   El Real Zaragoza oficial se encuentra paralizado y oculto tras una cortina de basura y podredumbre que nos impide saber, casi ni sospechar qué está ocurriendo en los sótanos en los que habita el dueño del club, todo ello a cuatro semanas de comenzar la pretemporada. Ayer Heraldo lanzaba la posibilidad de contar con los servicios de Isidro Villanova en el proyecto de Agapito lo que me produjo una sorpresa que aún no he digerido Que yo recuerde, Villanova ha sido látigo acerado que ha mostrado una actitud crítica hacia el empresario, por lo que no me encaja que vaya a aceptar la supuesta propuesta pero como aquí todo, absolutamente todo es posible, pues cabe que lo que ayer era oposición hoy sea colaboración.

   Además del tema del entrenador Herrera, con el que están todos que no mean (y no digo que no sea un gran entrenador, pero es que ahora mismo para mí ese no es el tema), la confección de la plantilla lleva un ritmo tan desesperante que, un año más, yo me temo lo peor: fichajes tardíos, malos e inadecuados, y como aquí, en este blog, defendemos la postura de máxima exigencia, difícil lo tienen los responsables de la construcción del equipo. Muy difícil. 

   Y por último, la idea Visús. Creo en ella, en la idea. Quien la ponga en marcha ya se sabe quién es; quién la compone, lo sabremos el lunes, pero vuelvo a insistir en que lo esencial es que este planteamiento consiga movilizar a los zaragocistas de toda condición Esa es su esencia, ahí es donde yo veo la grandeza de esta posibilidad que no depende, no tiene que depender, de agentes extraños, sino de la capacidad de participación. No hay mejor logro que conseguir esos dos millones, independientemente que Agapito pida 14, 140 o 1400. Lo explicó muy bien Javier Segarra la noche del jueves: hay que conseguir que quien puede actuar, lo haga y una de las formas, solo una, no la única, es esta campaña. Y me duele mucho, muchísimo, que en los debates y tertulias se examine con lupa el proceso que, por cierto, aun o se ha iniciado, pues la esencia nacerá cuando se haya conformado el cuerpo de “compradores”. 

   En fin, vamos a la suma, compañeros y ayudemos a construir la alternativa al desastre. Yo continúo al pie del teclado. 

El Real Zaragoza importa


   debateLa semana está siendo vacía de contenido y repleta de expectativas. No pasa nada pero todo puede suceder. Se tiene que ir Jiménez, tiene que venir Herrera, se marcharán Postiga, Romaric, Apoño, Álvaro y todos los malos, vendrá no sé quién y por la esquina asoma la patita la idea Visús que apunta muchas maneras pero que necesita un portavoz de más enjundia y salero que el bien intencionado abogado, tal y como nos mostró y demostró a todos los zaragocistas en “El Avispero” de noche.

   Fue un programa voluntarioso en el que se dijeron algunas cosas, pero que se quedó un tanto cojo por la precipitación con que algunas ideas no acabaron de ser bien expuestas. En fin, aplauso en cualquier caso para la iniciativa y ánimo a todos aquellos, a todos, que quieren al Real Zaragoza y que desde sus personales posturas tratan de aportar lo mejor de sí mismos para rescatar a nuestro club de las garras de la  ignominia y la incapacidad. De momento, son las 23,10, me dispongo a escuchar el IV Gran Debate del Zaragocismo. Mañana escribimos.

Mi artículo número 1000, una apuesta por el futuro


   Real ZaragozaHoy, 9 de Junio de 2013, escribo mi post número 1000 en este blog que ya es parte luminosa de mi vida. Fue el 3 de junio de 2007 cuando escribí mi primer artículo que titulé “Ante el partido Real Zaragoza – Real Madrid”, en víspera de aquel encuentro en que nuestro equipo lucía escarapelas europeas y el equipo del Imperio del inolvidable y muy mal educado Calderón se presentaba en la Romareda para luchar por el título de Liga, título que lograría tras empatar Van Nistelroy en un agónico partido. Eran otros tiempos y aquel fue un partido bonito, como los que volveremos a vivir, sin ninguna duda. Y de eso voy  hablar hoy: del futuro.

   Comienza mañana una semana muy importante, una semana en la que probablemente se van a producir algunos hechos que pueden influir notablemente en el futuro del Real Zaragoza. La presentación del proyecyo Visús el pasad viernes ha suuesto un unto de debate, de esperanza o escepticismo entre el zaragocsmo y en la sociedad zaragozana y aragonesa por extensión. Es un proyecto al que ya le di mi voto de confianza, aun cuando faltan datos, aun cuando ya nos gustaría toda la información en nuestra mano, pero personalmente valoro que es una iniciativa que tiene un bjetivo que cientos de miles de ciudadanos demandamos: que Agapito Iglesias abandone la propieda del Real Zaragoza.

   Entiendo los temores, las dudas e incluso las opiniones contrarias a la propuesta, pero es que precisamente la convocatoria se sustenta en la idea de que lo que haya que hacer lo tenemos que hacer entre todos. Es una jugada interesante, es decir, que interesa: se le hace a Agapito una oferta de compra de manera publica, con lo que queda retratado y deberá responder, también en público, en caso de que haya una oferta firme. Y también queda retratado el zaragocismo, que deberá, deberemos dar ese paso adelante porque sólo los aficionados, de toda condición y cada uno según sus posibilidades, si somos capaces de tener en nuestras manos los destinos del club, podremos rescatarlo del secuestro que sufre desde hace siete años.

   Ya se ha escrito en este mismo blog que no hay soluciones mágicas ni salvadores que las pongan por nuestra cara, así que el camino que tengamos que recorrer, que va a ser largo y tortuoso, duro y doloroso, lo vamos a tener que recorrer solos, con nuestra única compañía, con nuestro solidario y compartido apoyo. Y la iniciativa del crowdfunding puede ser el primer paso que nos lleve a recuperar lo nuestro. Solo el primer paso, no nos confundamos.

El Real Zaragoza es un club huérfano


   802279_1El Real Zaragoza es una institución moribunda a la que la sangre se le va a borbotones por las enormes y numerosas heridas que taladran su cuerpo. Son tantos los balazos recibidos que difícilmente se pueden taponar las interminables hemorragias, como si de un personaje de Tarantino se tratase. Molinos dice que se va aunque hay quien dice que él va diciendo que lo que decimos no es así, sino que hemos malinterpretado sus palabras. Agapito se escabulle en la inmensidad de la capital de España para celebrar sus reuniones, lejos del corazón que al león ya casi no le late. Los jugadores, algunos, muchos, varios, no sé, preparan su futuro evitando dar la cara ante esa afición que se ha dejado el alma por ellos, para ellos y, a veces a su pesar, con ellos en un ejercicio más de desdén hacia quienes todo se lo merecen. Manolo Jiménez recoge sus cosas de la Ciudad Deportiva como hacía Melanie Griffith en “Armas de mujer”, metiendo en una cajita de cartón la foto de los chicos, la macetita y las cuatro cosas que aún mantenía en su despacho. Y la prensa trata de informarnos de la nada, pues nada hay en el horizonte zaragocista salvo desidia y desesperanza.

   En esa línea que une el cielo y la tierra apenas el imperceptible destello, pero destello al fin, del proyecto Visús/Segarra nos alumbra. Hay opiniones encontradas al respecto y en estos momentos sólo la intuición nos permite apostar a favor o en contra (nosotros ya apostamos por un inicial voto de confianza), pero está claro que lo que el Real Zaragoza necesita como el comer y con urgencia es abandonar este estado de dolorosa orfandad en que se encuentra. Hacen falta cabezas visibles, nombres y acciones que le den un sentido a este sinsentido en el que mal vivimos.No se puede prolongar ni un solo día más la situación de vacío, desinformación y desánimo en la que nos hemos instalado, porque cada hora que pasa sin que pase nada es una bofetada en la mejilla del futuro y un paso atrás que damos frente a nuestros adversarios, sobre todo si lo que queremos es volver a Primera a la primera.

    Se habla de que mañana, viernes, Visús saldrá a explicar en qué consiste el crowdfunding y que en pocos días se sabrá si este proyecto sale adelante o es un vano intento por liberar al Real Zaragoza del secuestro al que se halla sometido desde hace varios años. La esperamos con mucho interés, pues estamos muy necesitados de mensajes y de planes y porque lo que sí es seguro es que, sea Visús u otro, a este club le hace falta un padre como el comer. Y pronto.

Visús propone un camino


   jose-antonio-visus-2José Antonio Visús es el hombre del momento. Encabeza un proyecto que pretende hacerse con las acciones de Agapito Iglesias e iniciar un proceso de regeneración del Real Zaragoza que cualquiera firmaría, pues ofrece soluciones a la desastrosa situación económica, deportiva y social de la entidad. 

   Leerlo y ver una idea es todo uno. Una idea, un plan. Un camino. Que es mucho, que es todo. Sobre todo en estos instantes en que el club es una nave desarbolada, a la deriva, azotada por todas las tormentas de los siete mares y que ha sufrido todos los abordajes imaginables. Un proyecto, en fin.

   Y tiene bemoles la cosa, que sólo con leer y escuchar un programa coherente y razonable para gestionar un club deportivo ya piense uno que hay motivos para ilusionarse. Pero lo que está siendo motivo de debate en los foros, medios y tertulias del zaragocismo, el formal y el espontáneo, el leído y el oído no es el plan de trabajo sino si realmente es posible arrebatarle al actual propietario, mediante compra, las acciones de la discordia. Y sobre todo, cómo rayos hacerlo.

   La fórmula propuesta es el crowdfunding, o sea una suscripción popular a través de la cual conseguir a pasta necesaria y suficiente para hacer frente al pago. Una vez explicado el mecanismo a la sociedad los foros están echando chispas, con mil argumentos cruzados a favor y en contra de la fórmula, pero eso realmente no es lo importante, sino que lo que se plantea es ver de qué manera se puede conseguir el objetivo propuesto. No hay otra. La situación es tan jodida que la solución también lo es. Difícil, muy difícil de lograr. No hay atajos, no hay sorpresas mágicas, ni multimillonarios exóticos con ganas de echarle a la cara a Agapito varios cientos de millones de euros. Esto va a ser muy duro, muy largo y nada fácil, pero es un camino.

   Ni sé ni entiendo de economía, pero hay una idea que Visús repitió ayer varias veces y sobre la que se ha pasado de puntillas, y eso que el hombre le puso ganas en todas sus comparecencias: “Esto lo tenemos que sacar entre todos, los aragoneses podemos hacerlo de largo, pero juntos, aportando dinero y esfuerzo. No hay otra.”. Entre todos, así es. Ahora bien, lo que ahora hay que lograr es que el soriano se retrate y si tiene lo que hay que tener diga cuánto valen sus acciones, porque Visús y Segarra se han comprometido a presentar a todo el staff de proyecto a los cinco minutos y comenzar a desarrollar la idea. Y sospecho que hay nombres y hombres (no sé si mujeres) muy valiosos, capaces y comprometidos con la causa, lo que serviría para darle un buen empujón a la idea. En esas estamos y para ir adelantando faena ya declaro aquí y ahora que yo, desde luego, les doy mi voto de confianza.