Black rain (Real Zaragoza, 1 – FC Barcelona “B”, 1)


   Camino a la Basílica el agua empapó a los más de 10.000 fieles zaragocistas que ayer nos dimos cita para apoyar a nuestro Real Zaragoza. Diez mil almas encogidas por el frío pero esperanzadas con un futuro que todos esperamos más propicio. Sin embargo, apenas dos horas después el zaragocismo regresó al putrefacto punto de partida. Aunque Natxo, como entrenador, se volviese satisfecho a casa. Aunque Natxo, como entrenador, hubiese visto muchas cosas positivas. Aunque Natxo, como entrenador, considerase que el equipo tiene (solo) 4 o 5 puntos menos de los esperados. Negros cielos, negras velas, negra vida.

Guti

   El Real Zaragoza no es capaz de ganar a casi nadie. Ni siquiera a un blandísimo y mediocre Barça “B” que ayer dio todas las facilidades del mundo.Un Barça “B” que con una sola jugada individual de un chico de 17 años deshizo lo poco que había propuesto como menú el Zaragoza durante la primera parte. Un período en el que Natxo planteó un partido de toque y movilidad con la presencia arriba de Vinicius, que pronto nos convencería a todos de que es muy limitado, a Papu, que en seguida nos recordó que no sabe jugar en equipo, y a Pombo, que empezó muy enchufado pero pronto se diluyó.

   Pero lo mayor novedad la trajo el lateral izquierdo, donde debutó Lasure en lugar de Ángel e incluso de Benito, los dos defensas que el vasco se trajo de Reus pero que han perdido todo el protagonismo con el que empezaron.  En el centro del campo, la notable ausencia de Zapater para dar paso a Eguaras, Ros y Guti, un trivote que dio un resultado aceptable, sobre todo durante los primeros 45 minutos.

   El terreno de juego estaba muy mal, con muchas zonas encharcadas, lo que empujaba a los dos equipos a jugar balones largos y aéreos, y eso lo entendió correctamente el equipo aragonés. Ejerció una sistemática presión por las bandas, sobre todo la izquierda, y por ahí llegaron las dos mejores ocasiones, con sendos disparos al poste de Pombo y Vinicius. De haberse logrado el gol en alguna de las dos situaciones es obvio que el panorama habría variado totalmente, pero la ausencia de efectividad es un tremendo déficit que está penalizando gravemente al equipo. Además la inseguridad en defensa es otro serio hándicap, sobre todo en los ajustes y en la salida de balón, y esto lo vieron muy pronto los jovencísimos jugadores del Barcelona. Cada vez que llegaban a las proximidades del área el corazón blanco y azul de la afición se detenía. Mal dibujo, peores sensaciones.

   Diremos que Eguaras cumplió con cierta prestancia su labor de gobernar el balón y manejar los tiempos, que Ros y Guti hicieron un buen trabajo de contención y cobertura, noticia nueva y positiva sobre la que quizás habrá que insistir en futuros partidos. Porque el Zaragoza está para eso, para mantener las cosas que hace bien y corregir lasque hace mal., Fatal. Como disparar a puerta con criterio y certeza, algo que ahora mismo parecen haber olvidado sus jugadores. Y si no, que se lo pregunten a Vinicius, que estropeó un remate franco en el minuto 25 o a Pombo, que tras un chut de Papu no acertó a culminar un rechace de Ortolá. 

   Se llegó al descanso pudiendo haber logrado dos o tres goles, y también es cierto que el Barça pudo obtener algún fruto de sus alocadas acciones de ataque, pero el marcador no se movió. Tocaba esperar a la reanudación y desear que el buen ritmo que el Zaragoza había mostrado se mantuviese tras el descanso. Sin embargo, vivimos un déjà vu. Como siempre, como otras muchas veces, el equipo de Natxo salió muy frío al campo y el grupito de jóvenes promesas se hizo con el partido. Y no solo eso, sino que Abel Ruiz demostró por qué es un chico con un bonito futuro futbolístico. Recibió un balón, lo durmió, hizo un quiebro que desorientó a Delmás y lo deslizó con suave sabiduría por debajo del cuerpo de Cristian. El gol nos congeló un poco más el alma.

   De repente todo se estropeó. Ni Eguaras ni Ros funcionaban; Pombo y Papu deambulaban desactivados por las bandas y arriba Vinicius sucumbía en medio de la pertinaz lluvia. Natxo optó por Febas en lugar de Papu y entonces surgió Guti de entre la espesura de juego y ánimo. Enganchó un soberano disparo que batió a Ortalás, lo que significó un cierto renacer en el ánimo de la grada de la Romareda. .

   Lo que ocurrió hasta el final fue un intercambio de ocasiones inmerecidas pero de incierta resolución final. Guti tomó las riendas de un partido que el entrenador zaragocista trató de enderezar con sus decisiones. Sacó al campo a Buff en lugar de Vinicus y le pidió a Pombo que se quedase de delantero centro. En medio del barullo, Cristian protagonizó una errática acción que casi facilita el segundo gol catalán. Y cuando el partido moría Grippo cabeceó fuera por poco. Como se ve, un cúmulo de imprecisiones que nada bueno trajeron al pesebre zaragocista. Los Reyes, es obvio, no tuvieron parada en el coliseo aragonés.

   El partido murió y con el empate la desazón, el pesimismo y el miedo se instalaron en los corazones de una afición aterrorizada ante el futuro del equipo. No hay respuestas a mil preguntas y las soluciones no asoman por ninguna esquina. El discurso futbolístico es paupérrimo, el del entrenador, poco creíble y el de la directiva, inexistente. Hay que tomar decisiones de mucha gravedad y acertar con ellas. Cualquier error a partir de ahora puede provocar una tragedia de dimensiones dramáticamente incalculables. Y esto ya no es ninguna broma.

Foto: http://www.heraldo.es

CALIFICACIONES

Cristian: 2. Alternó buenas acciones con decisiones erróneas.

Delmás: 2. Sufrió mucho en defensa aunque luchó lo indecible.

Grippo: 2. Bien al corte pero irregular en la salida.

Verdasca: 2. No cometió errores pero aportó poco.

Lasure: 3. Buen partido en defensa. En ataque le faltó profundidad.

Eguaras: 2. Buen primer tiempo. Luego se fundió.

Ros: 2. Mezcló bien con el centro del campo.

Guti: 4. Uno de los mejores. Metió un buen gol.

Papu: 1. Alborotado y poco solidario.

Pombo: 2. Empezó muy bien pero luego se perdió en los charcos.

Vinicius: 1. Luchó mucho, pero con poco acierto.

Febas: 2. Agitó el partido pero pecó de individualismo.

Buff: S. C.

Zapater. S. C.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s