Mi crónica. Real Zaragoza, 0 – FC Barcelona B, 2. (No hay Idus sin Arzo).


   427230_g¡Qué pocas palabras necesitamos para escribir el relato del partido de esta tarde! El Real Zaragoza ha protagonizado un partido tan lamentable que la vergüenza que nos ha hecho pasar nos impide encontrar las frases apropiadas para construir una crónica razonable. El paso atrás es preocupante, la imagen ofrecida, indignante y la escasez de ideas tanto en el césped como en el banquillo, alarmante. Mal, muy mal. Horribles sensaciones, humillante mensaje el que nos deja el equipo.  

   Ni siquiera da para explicar que el planteamiento ha sido así o asá, porque a los seis minutos el equipo visitante ya había metido un gol que se ha convertido en una enorme losa que ha sepultado cualquier argumento futbolístico. Con varios pases, tres regates y una punta de velocidad envidiable, el joven grupo adversario se ha hecho con el partido y le ha sacado los colores a nuestro equipo, que ha nacido muerto y ha acabado enterrado. 

   Desde el primer momento han entregado el choque. No han luchado, no han ligado tres pases, no han sabido estar cada uno en su sitio, no han controlado ninguna de las artes de la competición y solo uno de los once jugadores zaragocistas, Leo Franco, ha estado a la altura de las circunstancias. Hasta cinco, ¡cinco!, paradas determinantes ha protagonizado el argentino, cuya aportación ha sido determinante para no irnos al descanso con una goleada escandalosa en contra. Los de Herrera corrían y corrían, siempre lejos del balón, siempre tarde, siempre famélicos. El juego visitante deshilachaba las muy débiles costuras de un equipo que hoy nos ha recordado que lo de Enero ha sido una casualidad, que hay varios jugadores que no nos sirven, que el entrenador se ha convertido en partidos como el de hoy en un mal lector de fútbol y que la afición algún gravísimo crimen contra la Humanidad hemos cometido para merecer tanto dolor y tanta miseria.

   Solo en una ocasión ha podido el Real Zaragoza lograr un gol, en jugada de Montañés, pero el once local ha cerrado los ojos cuando ha chutado y el balón ha rebotado en las piernas de Masip, un portero que juega con los pies y piensa con la cabeza y lo hace con mayor claridad que muchos de nuestros jugadores de campo, por cierto. Por lo demás, la nada. Bueno, no: la nada de la nada. El suplicio nos ha llevado al descanso y los aficionados nos hemos mirado los unos a la cara de los otros buscando alguna explicación, alguna frase o palabra que nos calmara. No la hemos encontrado.

   Como respuesta a todos los males, Herrera ha sustituido a un insultantemente inoperante Luis García y con eso se ha conseguido una muy mínima reacción. En vano. Traoré, un muchacho vigoroso, potente y hábil, ha conseguido el segundo gol a los quince minutos y la noche se ha adelantado. Aunque Víctor ha puesto a prueba poco después a Masip con un buen chut y Álamo, con su salida, le ha dado algo más de profundidad a la banda derecha, todos sabíamos que el partido estaba perdido. Y esa sensación se ha escenificado en la vieja Basílica con un significativo abandono de parte de la afición, que no ha podido soportar el dolor de ver a su equipo caer de forma tan triste. 

   Está muy claro que el partido de hoy nos duele mucho. Está muy claro que los problemas se le acumulan a Herrera en forma de lesiones. Y está muy claro que los entrenadores siempre mueren con los suyos, pero habrá que decirle al mister que hay que cambiar el guión y advertirle a algunos protagonistas que ya no caben en esta película. Por lo menos si no se saben los diálogos. Hablo, claro está, de Luis García, de Barkero, de Álvaro, de Lagu, de Rico, de Mario, de Acevedo. No quiere decir que los demás, salvo Leo Franco, por supuesto, se salven, pero al menos no nos han hecho sentir el ridículo de ver cómo les rebota el balón en la espinilla a unos profesionales que trabajan poco y mal. Y no está el horno para bollos.

Foto: El Periódico de Aragón

CALIFICACIONES

Leo Franco: 5. Ha salvado al equipo, con cinco muy buenas paradas, de una derrota histórica.

Cortés: S.C.

Álvaro: 0. Vergonzante actuación.

Laguardia: 0. Vergonzante actuación.

Rico: 0. Vergonzante actuación.

Paglialunga: 0. Vergonzante actuación.

Acevedo: 0. Vergonzante actuación.

Luis García: 0. Vergonzante actuación.

Barkero: 0. Vergonzante actuación.

Montañés: 2. Ha protagonizado varias jugadas explosivas, pero ha pecado de individualismo. Ha fallado un claro gol.

Roger: 2. Ha luchado, corrido y pugnado por romper la defensa contraria, pero ha estado muy solo. Ha rematado con intención pero sin puntería.

Víctor: 2. Le ha aportado toque al juego y ha chutado a puerta.

Fernández: 1. Muy acelerado y descoordinado con sus compañeros.

Álamo: 2. Ha corrido con profundidad y balones largos.

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