Real Zaragoza. Mi crónica: Hércules, 1 – Real Zaragoza, 1 (Mu flojica, ¿eh?)


   _aamoros20130817221658_cebf5998Menos mal que Víctor cambió su ubicación. Menos mal que Montañés jugó a lo que sabe. Menos mal que Roger pasaba por allí, por su casa, por el área pequeña. Menos mal. Porque no si no llega a producirse esa sucesión de hechos a saber de qué estaríamos hablando ahora.

   Después de dar comienzo este doloroso camino que acabamos de iniciar y que se llama “Liga Adelante”, que el nombre ya se las trae, contamos con un punto en nuestra mochila. Nosotros, que adoramos a un hombre que se metió en una de ellas a todo un país, o a muchos. Y damos gracias a las olas del Mediterráneo, porque el match comenzó mal para los nuestros. Apáticos,  debiluchos, sosos. Ante un Hércules con mucha más hambre y con un guión, uno, muy bien aprendido: ahogar a Cidoncha y Barkero y apretarle las clavijas a ese grupo de rojillos (ahora sí, inepto no-me-acuerdo-cómo-te-llamas) que deambulaban por el campo con muy poca alma y menos sabiduría futbolística. Y lo lograron. Con muy poco nos asustaban y eso ya se pudo ver a los pocos segundos, cuando Portillo le ofreció a Leofranco la ocasión de lucirse. Lo demás, un sopor. Jugadores locales con la dalla en la boca y foranos despistados y aburridos, aunque alguno dirá que se nos anuló un gol legal y eso calme alguna conciencia, pero aquí no estamos para lloriqueos. No fue gol y ya.

   La segunda parte fue la puesta de largo de la flojera defensiva endémica que muestra este equipo desde que se fue Gabi. Una sencillita combinación en la línea de fondo y un centro templadito bastó para que Sardinero, emulando al cántabro universal, aquel que se llamó Santillana, clavase un golito de esos que escuecen. Álvaro no llegó (casi ni lo intentó) y Paredes estaba lejos, muy lejos. Y quedaba un mundo. O, si lo preferimos: aún quedaba un mundo. Medio vacío, medio lleno, ese vaso.

   Ahí movió Pacoherrera el banco. Mandó a Barkero a la camilla, a recibir masajitos, y sacó a Roger, que es un chico listo que tiene una devoción y una obligación: meter goles. Entonces, dos jugadores que andaban hasta entonces en lugares equivocados (¡ay, esas malas compañías!) cambiaron de zona, como el que se va del casco para irse a la expo, y ahí sí. Cosieron una jugada brillante, imaginativa, de alto voltaje, y consiguieron un gol. Afortunadamente. Era el empate, un punto que ojalá nos sepa a gloria cuando tenga que ser. Y que pudo haber transformado en tres, porque el Hércules se hundió y el Real Zaragoza parece que quiso querer, pero no. Salió Josémari por Cidoncha, al que le partido le había venido grande, y el centro del campo se cementó, pero faltó ambición para ganar. O es que aún no estamos para ganar, que es una frase hecha que nos da mucho miedo: “No estamos para ganar”.

   Y eso fue todo. El equipo zaragocista se conformó e incluso imploró que no nos enchufaran un golito de esos que nos gustan tanto: una falta lateral, un corner, una tontada de la defensa. Y es que tenemos más miedo que alma. Confiemos en que todos estamos igual, cansaditos y faltos de forma y tal, y que esto va a ir a mejor, pero que sepan los muchachos que ir a mejor es ganar el sábado al Mirandés. Lo demás, monsergas.

Leofranco: 3. Sobrio y maduro. Salvó un gol y resolvió con oficio.

Fernández: 2. Le pierde el desorden táctico, que trata de suplir con su velocidad. En ataque es muy previsible, aunque siempre llega.

Álvaro: 2. El error en el gol le hace bajar nota. Cuando se acuerda que está en el Real Zaragoza hace las cosas bien y corta, manda y templa.

Paredes: 2. Estuvo a todas aunque los balones altos le crucifican.

Abraham: El mejor de la defensa. Mejoró su estatus espacial (mejor colocado) y subió con peligro.

Paglialunga: 2. Los medios contrarios lo ahogaron. No sacó balones limpios y llegó pocas veces al corte.

Barkero: 1. No estuvo fino. Mermado físicamente, su cabeza decía cosas que su piernas no entendían.

Cidoncha: 1. Mucho equipo para oliva tan verde. O se cree que tiene que ser el amo o que lo deje, pues calidad tiene.ç

Luis García: 2. En los balones parados es un peligro y el gol anulado…Su forma física le limita.

Montañés: 3. Por la izquierda no encontró caminos, pero por la derecha estuvo magnífico.

Víctor Rodríguez: 4. Fue el cuchillo que necesitaba eñ equipo. De enganche ofrece talento, pase y sus entre líneas fueron lo mejor del partido.

Roger: 3. Se le pide gol y nos dio gol. Si mete uno cada partido me conformo.

Josémari: 2. Cerró las puertas a los contraataques levantinos.

Jorgeortí: S.C.

“Mu flojica, ¿eh?” (“Luis Buñuel y Liberty Valance”, por Luis Alegre)

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Un comentario

  1. Un puntico siempre es un puntico, aunque eso si esperaba mas de nuestro REAL ZARAGOZA pero hay que seguir trabajando muy mucho y le queda mucho que tratar y resolver al catalan PACO HERRERA. En Alicante estoy de acuerdo con BELLO los mejores VICTOR RODRIGUEZ, cuando jugò de medio punta, PACO MONTAÑES, siempre lo intento y el goleador ROGER el poco tiempo que estuvò en el terreno de juego demostrò que es un hombre gol y està donde tiene que estar los delanteros. Ahora a esperar esos dos o tres fichajes dicen que un central, delantero centro y centrocampista, eso quizas mas lejos. En muchos aficionados no ha caido muy bien la manera de liquidar o despedir a ZUCU, pero en nuestro REAL ZARAGOZA desde que esta AGAPITO ocurre estas cosas tan desagradables que se comenta en toda España. Ahora a pensar en el Mirandes y el sabado ahora si conseguir la primera victoria, en esta desesperante Segunda divisiòn, aupa por siempre y para siempre nuestro REAL ZARAGOZA.

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