Mi crónica: Real Zaragoza, 1 – Real Madrid, 1 (Valiente valentía)


   327696_g02Apenas Undiano Mallenco pitó el final del partido una contradictoria sensación de alegría se apoderó de la hinchada zaragocista, que aplaudía con energía a sus jugadores premiando así su esfuerzo y su pundonor. Y no era para menos, pues el Real Zaragoza acababa de robarle un punto al destino y puesto su alma a disposición de la Virgen del Pilar mientras la parroquia gritaba a los cuatro vientos el versículo de esa oración cálida y propia que ya forma parte del corazón heroico de toda una ciudad, de todo un país: “Sí, se puede”.  

   Fue el partido de ayer un partido de verdad. Un encuentro en el que cada contendiente puso sobre el campo de batalla sus armas, sus tretas, sus estrategias. Su fe. Y la del equipo aragonés fue más fuerte, pues no es un descubrimiento escribir que enfrente se encontraba uno de los diez equipos más poderosos del mundo y que, por tanto, sólo la fe, la fuerza y la unión podían ayudar a tener alguna posibilidad de éxito. A ello también había colaborado Manolojiménez, al alinear a Roberto y Apoño como refuerzos clave en el equipo después de sus lesiones y colocar a Rodri cerquita de Postiga con el fin de agitar la apócrifa defensa madrileña y ganar en presencia con el balón, pues el pequeño sevillano es uno de esos tipos que molesta y distorsiona al equipo contrario con su velocidad, su agilidad y su molesta presencia.

   La idea funcionó y en seguida el Real Zaragoza obtuvo un gol como premio, precisamente, a su agobiante presión a la salida del balón de los forasteros. Apoño inquietó a Modric, le quitó la bola y ésta le llegó a Rodri quien, rápido, pulgoso, batió a Diego López. El partido se ponía bien, jugoso y sugerente y eso no quería decir que todo estuviese hecho, pues el equipo visitante se sabe muy bien la lección y a recitarla párrafo a párrafo se dispuso. 

   El partido entró en una fase de frescura atacante e la que, sin embargo, no se vivieron situaciones de peligro en ninguna portería. Los minutos pasaban y los porteros vivían en una calma tensa a la espera de que algún balón llegase a sus territorios y poder decir “aquí estoy yo”. Y eso sucedió en el minuto 38, cuando Loovens no entendió el movimiento de Álvaro y Roberto no entendió el chut de Ronaldo, que acabó en gol. Todo eso ocurrió. Y la Basílica enmudeció durante tres segundos. No más. Porque si algo tenía que ocurrir anoche es que el zaragocismo, ese ejército de zaragozanos y aragoneses de bien que tienen por devoción a sus equipos zaragozanos o aragoneses (no a los de fuera, no a los que no son nuestros, no a los que crecen y viven y nos combaten lejos de nuestra tierra, de nuestra Historia, de nuestro corazón) supo aupar a los suyos al grito unánime de “Aliento y vida”.

   Eso fue lo mejor: que el equipo no se cayó, que no hubo brazos abajo, que ni una sola cabeza miró al suelo. Se retomó la pelea y pudimos comprobar un detalle de suma importancia: que jugadores que habían diluido su presencia en las últimas jornadas aportaban anoche presencia, juego y fútbol. Hablo de Movilla, de Sapunaru, de Montañés. Ello tres escribieron con su chispa algunos párrafos que ayudaron a recomponer el equipo, al que le vino muy bien, por cierto, la vuelta de Apoño, verdadero comandante de la nave blanquilla y al que volvimos a valorar porque su calidad gobernando la salida del balón es pieza fundamental en el grupo. Ese perfume de voluntad de vencer se tradujo, incuso, en sendos chuts de Abraham y Rodri a los que López respondió con presteza, lo que nos ayuda a percibir que el partido estaba muy vivo por parte de ambos bandos.

   La segunda parte se inició teñido por un energético impulso impuesto por los jugadores del equipo visitante. Ciertamente hubo algunos momento de agobio, como esa doble ocasión de gol en la que Roberto, primero, y el poste dwspués impidieron el revés. Fue un momento al borde del precipicio pero de igual modo el Real Zaragoza pudo haber logrado el gol en sendos cabezazos de Postiga que Diego López neutralizó con seguridad. Y es que el partido del Sábado Santo, ya lo hemos escrito más arriba, fue un partido de verdad. Con alternancias, con jugadas, con ocasiones. ¿Fortaleza zaragocista o atonía foránea? Tal y como yo lo veo, y me quedo con ello, lo primero llevó a lo segundo. Y añadimos a este análisis que de justicia habría sido que el árbitro del partido hubiera tenido el acierto de haber pitado el claro penalty de Essien a Postiga que, por supuesto, no señaló. ¿De nuevo los árbitros? Sí, claro que sí. Lo diremos hoy, lo dijimos ayer y lo volveremos a decir, seguro, mañana. Un penalty que no se señaló y que habría ayudado a firar hoy una clasificación más favorable.

   Con todo, convenimos que el partido estuvo bien planteado por Manolojiménez y bien ejecutado por los muchachos, pero también constatamos que la resolución del mismo no fue acertada, pues el entrenador andaluz no ajustó sus piezas para rematar un choque que estaba  cara. ¿Hará falta decir que el ultimo cambio debería haber sido Rochina y no Wilchez? Pero eso, amable lector, forma parte de lo que podría haber sido y no fue. Como casi todo en fútbol.

CALIFICACIONES

Roberto: 3. Mal en el gol y en dos corner muy mal gestionados. Muy bien en tres fantásticas paradas que nos libraron de sendos goles. 

Sapunaru: 3. Muy activo en ataque y muy mejorado en defensa. Físicamente presentó una mejor disposición. 

Álvaro: 4. Buen partido del cántabro, que ejecutó una lectura muy acertada del partido. Se hizo grande conforme las dificultades crecieron.

Loovens: 2. Sigue siendo el más flojo de la defensa. Su mala gestión del balón en el gol le señala.

Abraham: 4. Gran partido del catalán. sujetó muy bien a Callejón y en ataque aportó excelentes opciones.

Movilla: 3. Muy recuperado para la causa. Manejó muy bien los tiempos y gobernó el juego cuando fue preciso.

Apoño: 4. Excelente regreso el suyo. Supo estar a la altura de sus mejores partidos. Fue nuestro comandante.

Edu Oriol: 1. Volvió a no estar. Su control del balón es deficiente y no se atreve como nos había enseñado que sabe hacer.

Rodri: 4. Fue la revelación de la noche. Su posición exigía de una gran presencia física y cumplió con creces. presionó con genio y barrió la segunda línea con su rapidez y su osadía. Además, goleó.

Montañés: 3. Muy buena actuación en la que mostró una frescura y una chispa que nos recuerda al mejor Montañés.

Postiga: 4. Luchador, es un delantero que lo da todo y se deja la piel. Ayer dispuso de dos magníficas ocasiones y le hicieron un penalty que no fue pitado. Mereció el premio del gol.

Víctor: 2. Cogio el testigo de Rodri y trató de mantener el ritmo ofensivo.

Romaric: 0. ¡Uf!

Wilhez: S.C. 

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Un comentario

  1. Bien Jiménez que, de una vez por todas, hizo algún cambio en los nombres. He de reconocer que Apoño cambia al Zaragoza…, pero que comete muchos errores impropios de un jugador de su talla y su experiencia en primera. Aún así, le da más de lo que le quita, y tiene que jugar, sí o sí.

    Creo que el “castigo” de la no convocatoria de Rochina y Babovic no es justo. Rochina ha cometido los mismos errores individuales que Postiga, y condenarlo a la grada no es justo, y más cuando le da minutos, aunque sean pocos, a Wilchez que… Y de Babovic, pues que es todavía menos justo que le quite el sitio en el banquillo y en el campo Romaric.

    Esperemos que sepa gestionar bien la plantilla.

    Roberto: 2. Fatal en el gol, que era muy, muy parable, si hubiera estado bien situado junto al palo, pero le dejó un hueco enorme a un tal Cristiano y…. Luego paró lo que tenía y podía parar, así que pesa más el fallo, que los aciertos (de un portero se dice que tiene que primero tiene que parar lo parable, y luego si puedo algo imparable, mejor; pero mínimo, lo parable, y Roberto no paró lo parable). Lo de su juego aéreo ya…

    Sapunaru: 3. Mejor que en otros partidos. ¿Sólo va jugar bien contra madrid, Barsa, Atlético,… porque son su escaparate particular?. Ahí lo dejo.

    Álvaro: 4. Buen partido, de un gran central.

    Loovens: 1. Si un portero tiene que parar lo parable… un defensa tiene que pegar un balonazo a todo lo que se le acerque. Blando, es poco.

    Abraham: 4. Buen partido, de un gran lateral.

    Movilla: 2. Cumplió, sin alardes, sin errores.

    Apoño: 3. Buen partido, de un jugador que puede ser mucho mejor por sus cualidades, de lo que su a veces mala cabeza la permite.

    Edu Oriol: 1. A este chico nos lo han cambiado…

    Rodri: 4. Un golpe de aire fresco, similar al de Rochina, pero con mayor efectividad. Acierto de Jiménez en su elección para el partido. Veremos a ver cómo evoluciona.

    Montañés: 3. Buen partido, de un gran FUTBOLISTA.

    Postiga: 3. Es muy importante en este equipo, pero creo que alguna sustitución en según que partidos, no le iría mal, físicamente y psicológicamente. Con su selección rinde más porque está mejor rodeado (desgraciada pero, evidentemente, es así), pero también porque necesita reivindicarse más que en el Zaragoza, donde sabe que es la referencia. No digo que no de todo, que creo que siempre lo da, sino que con el Zaragoza da el 100%, y Portugal da el 110%.

    Víctor: 2. A este el toque de atención parece que no le ha sentado mal. Tampoco es de los que se relajaban, pero sí de los que pueden dar un plus más, porque lo tiene.

    Romaric: 0. ¿Romaric?. Jiménez, ¿Romaric?.

    Wilchez: S.C. ¿Wílchez?

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