Crónica: Real Zaragoza, 3 At Osasuna, 1 (¡A vuestra salud!)


La tarde nos ha mostrado su más cálido y jugoso gesto, aquel que el zaragocismo necesita cuando se enfrenta al At Osasuna. Un equipo otrora hermano y hoy enemigo sangriento con el que desplegamos nuestra ira nunca explicada y del que recibimos su más furibundo desprecio cuando vamos a Pamplona. Y lo necesitaba con urgencia, no expresada en público pero que seguro no le ha dejado dormir tranquilo a Manolojiménez esta semana a puerta cerrada que ha vivido el zaragocismo.

   En una Romareda bonita y luminosa nos dimos cita para homenajear a Teresa Perales, Javier Hernández y Jorge Cardona, nuestros deportistas paralímpicos que pudieron así recibir el cariño de su gente. Y fue este emotivo gesto el que sirvió para que el Real Zaragoza se tomase su trabajo en serio y entrase en el partido con el cuchillo de la competitividad entre los dientes y, en tres minutos, mostrarle a Osasuna por dónde iban los tiros futbolísticos ayer. Presión, recuperación, floritura de Apoño, mágico cabezazo de Víctor y magnífica definición de Postiga. Gol, ovación y alegría.

   El partido entró en una fase de presencia blanquilla, gobernada por un centro del campo con actitud y toque y unas bandas, sobre todo la de Víctor, que hacían daño y perturbaban a los visitantes. Por ejemplo, se produjo en ese período una meritoria jugada de Montañés por la izquierda que acabó rematando Víctor por la derecha ligeramente desviado. Por ejemplo. Eran los mejores momentos de los nuestros.

   Pero algo pasó en los cuerpos de Apoño y, sobre todo, Romaric. Su rendimiento bajó y Osasuna aprovechó esa debilidad para dar un pasito hacia adelante y buscarle las cosquillas a nuestra defensa. A la que se las encontraron rozando la media hora, cuando Armenteros recogió un balón en la medular y, acompañado amablemente por José Mary y Álvaro, recorrió treinta metros hasta que decidió lanzar un chut letal que batió a Roberto. La grada se indignó ante lo que consideró una mala defensa de la jugada contraria, y ahí comenzó una fase de desconcierto que Manolojiménez trato de corregir recolocando a Romaric, José Mari y Apoño para pasar de un 4-3-3 a un 4-2-3-1 que el equipo, sobre todo Romaric, no supo entender. 

   En medio de esa pequeña tormenta que Osasuna no aprovechó, aunque tuvo su opción, Fortuna nos visitó. Un balón combinado entre Romaric y Víctor, siempre Víctor, acabó en centro de éste que remató limpiamente Timor a su propia portería. El gol llegaba en el mejor momento.

   Dijo Manolojiménez en rueda de prensa que en la caseta le explicó a Romaric el nuevo dibujo y que éste le había entendido. Y es verdad que así sucedió, pues los primeros quince minutos del costamarfileño fueron los mejores de la temporada. Su ubicación junto a José Mari convirtió lo que antes había sido un sumidero en una zona timón desde la que se cocía el fútbol que el Real Zaragoza era capaz de construir, con jugadas como la de Víctor (este chico rompió ayer la Historia con su actuación y algunos nos acordamos de Rubial y Leirós) que llegó hasta las proximidades de las fauces de Andrés para rematar una jugada perfumada de velocidad, desborde y ambición.

   Esto funcionó hasta que la fatiga le impidió continuar a Romaric, pero Jiménez tenía el plan elaborado y lo ejecutó. Fue el momento elegido para que llegase “Él”. La Romareda atronó con un cántico, “Illa, Illa, Illa, Movilla maravilla”, para recibir a un zaragocista que ha vuelto a casa para darnos lo mejor de sí, todo lo que le queda, y contribuir con su trabajo y su experiencia en la causa común. Y Movilla acabó de romper el partido. A los pocos minutos de su entrada forzó un penalty que convirtió el infalibe Apoño para escribir el 3 en el marcador, procurarle a los zaragocistas una tarde de alegrías y reconciliar a esta afición con la victoria en casa cuatro meses después.

   De ahí hasta el final placidez y satisfacción. El zaragocismo ha sufrido tanto, ha llorado tanto, ha tenido que curar tantas heridas que la tarde de ayer fue un homenaje del fútbol a la mejor afición de España, la que se pone en pie cuando sus muchachos vuelven al vestuario con el león agrietado por el sudor de sus pechos y cuando el talento, valor irrenunciable en la Basílica del Fútbol, asoma por la esquina de Jersualem para recordarnos que aquí siempre se ha aplaudido la excelencia y la clase, venga de Torrero o de Badalona.

CALIFICACIONES

Roberto: 4. Ayer solucionó su problema: los balones aéreos, y detuvo un dificílisimo chut a pocos minutos del final, lo que le hace merecer, un día más, nuestro aplauso.

Sapunaru: 3. Es un lateral muy solvente en el corte, en la ocupación de espacios y en la subida con balón. Eso sí, los balones aéreos…

Álvaro: 2. En términos generales cumplió sobradamente, pero en el gol de Osasuna fue un espectador privilegiado.

Paredes: 3. Su undonor, su rasmia y sus ganas de hacerlo bien le jugaron ayer una buena pasada. Aceptamos “Paredes” como central en partidos como el de ayer.

Abraham: 3. Mejoró sus prestaciones y consiguió alcanzar un nivel defensivo acorde con su final de temporada.

José Mari: 4. De nuevo actuó como el ancla del equipo, barriendo la estepa y aportando oxígeno al equipo. Mejoró muchísimo con Romaric a su lado.

Romaric: 2. Bien, mal, bien. Ese es Romaric, un jugador que comienza muy bien, que se funde a los pocos minutos y que ayer, con la nueva ubicación, encontró el que puede ser su lugar en el mundo.

Apoño: 3. La primera parte se le hizo un mundo. No funcionó con esa línea de tres, seguramente porque el campo les parece pequeño a Romaric y a él cuando están juntos, pero mejoró mucho sus prestaciones como enganche.

Víctor: 5. La Romareda recordó con él tiempos legendarios y no tan lejanos, como cuando Savio borraba la cal de la línea de fondo con sus jugadas. Grandioso partido el suyo.

Postiga: 4. Mató el matador. Ayer demostró que si le llegan balones en condiciones favorables es el delantero que golea con su selección. 

Montañés: 4. Protagonizó varias buenas jugadas e inquietó con su calidad a la banda derecha navarra. 

Aranda: 3. Su salida sirvió para acabar de romper la defensa visitante. Con sus controles, desbordes y potencia fue el delantero perfecto para fijar a Arribas y Lolo.

Movilla: 3. Con su presencia apuntaló la zona media y le dio al equipo un kilo de personalidad. sus medias horas (quién sabe si más) pueden ser muy importantes este año.

Zuccuini: 2. El argentino es un guerrillero que con sus acciones eléctricas, si le salen bien, pon en pie a la Romareda. Me recuerda aquel anuncio de Carl Lewis corriendo con tacones.

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Acerca de Juan Antonio Pérez Bello

Vivo en Zaragoza (Spain) y trabajo en el Colegio Bilingüe "Catalina de Aragón". De 1996 a 2001 fui Jefe de Estudios y de 2001 a 2012 fui Director del Colegio Bilingüe "El Justicia de Aragón", de Alcorisa (Teruel-Spain), donde implantamos el Currículo Integrado MEC-British Council en 2005. El vídeo en la escuela ha sido fiel compañero durante toda mi vida profesional (http://canalpispotero.blogspot.com y http://canalcatalina.blogspot.com). Desde septiembre de 2014 soy coordinador didáctico del Programa "Aprendiendo a Emprender con Ibercaja". Autor de las fichas de recursos para el profesorado "Aprendiendo a emprender con Ibercaja".
Esta entrada fue publicada en Crónicas de los partidos 2012-2013. Guarda el enlace permanente.

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