Mi crónicadel partido: Sporting, 1 – Real Zaragoza, 2 (Búscame en los sueños de otros)


(por Juan Antonio Pérez Bello)

¿Cabe más angustia? ¿Cabe mayor alegría tras un gol como el de Lafita? ¿Cabe aún esperanza en este paisaje desértico en el que unas gotas de fe alivian nuestra sed? Las tres preguntas obtienen una sola respuesta: sí. Sí a la agonizante recta final que nos espera. Sí a los abrazos que quedan por darnos. Y sí a la posible vida que nos espera al final del camino. Si hay en la sala un escriba capaz de ponerle palabras a esta historia que nos consume el alma, que se manifieste, agarre el teclado y relate lo que hoy hemos vivido en El Molinón. Quizás todavía queden lectores con el corazón firme y la voluntad agarrada al futuro.

El Real Zaragoza de Jiménez es un equipo. Mediocre, escaso de fuerzas y pobre en recursos, pero un equipo. Y cuando once jugadores más cinco consiguen ser algo más que la suma de dieciséis cuerpos deshilachados y alcanzan la categoría de grupo, podemos hablar de que es posible conseguir el objetivo. Sin garantías, pero con posibilidades.

Desde el minuto uno se ha visto que el partido de hoy era una bofetada al buen fútbol. Ambos equipos, eso sí, le han plantado cara al dolor y han empujado al contrario con audacia, buscando el gol sin descuidar la retaguardia. El Sporting ha optado por el pase largo y eso no ha sido una buena idea, pues si algo ha ganado este Real Zaragoza es en conceptos defensivos. A una defensa bien ubicada sumamos el buen trabajo de Duijmovic y, sobre todo, de Pinter, un jugador que está creciendo a zancadas y se está convirtiendo en una de las claves de este risorgimento al que asistimos desde hace algunas jornadas. Esta seguridad en la cobertura, refrendada, cómo no, por una estupenda parada de Roberto a cabezazo de Eguren, ha propiciado varios acercamientos al área asturiana y hasta se ha podido lograr el gol en un par de ocasiones que no se han convertido por falta de finura en la conclusión.

A partir del minuto 20 el choque se ha ensuciado. Muy mal dirigido el encuentro por Teixeira, los locales han sabido sacar partido a una situación en la que cualquier jugada protagonizada por los aragoneses era motivo de falta y tarjeta. En ese clima, Álvarez le ha propinado un codazo a Lora y el ambiente se ha caldeado en contra de los aragoneses. Esta situación le ha permitido a Barral aprovechar un error de Paredes para obligarle a Roberto a lucirse de nuevo. Demasiado peligro para tan pocos méritos.

La situación se ha aclarado un tanto cuando Postiga ha aprovechado muy bien un pase de cabeza de Mateos para batir a Juan Pablo. El gol ha sido una excelente noticia para el zaragocismo y un jarro de agua negra para el sportinguismo. El equipo asturiano se ha bloqueado y el Real Zaragoza ha aprovechado muy bien al circunstancia para acabar plácidamente la primera parte y prepararse para la segunda.

El regreso lo ha vivido el Sporting con la metálica voluntad de romperle la cara al destino. Ha puesto cerco a la portería de Roberto y se ha hecho en apenas dos minutos con el control del balón y del partido. Ha sido un acoso brutal, a duras penas sostenido por los blanquillos que han visto, sin embargo, cómo una vez más un corner era la situación ideal para recibir un gol impropio de un equipo de altura. Gol por una mala defensa. Gol por ineptitud.

Lo bueno ha sido que el equipo no se ha arrugado. El espíritu acelga que otras veces se ha apoderado del grupo ni por asomo ha aparecido hoy. Al contrario: se ha mantenido una actitud aguerrida, operativa, fértil que ha propiciado que el Sporting, poco a poco, se haya ido desinflando y se haya plegado a la mayor ambición y consistencia de los nuestros. Zucculini, recambio de un Duijmovic más desdibujado que hace una semana, ha sido un revulsivo muy útil en la tarea de seguir porfiando el triunfo. Ha tomado la banda derecha como un territorio propio y por ahí ha llegado gran parte del peligro que ha generado el equipo de Jiménez. Alocadamente a veces, es cierto, pero la presión que ha ejercido su ambición ha servido para crear un escenario más favorable a los forasteros que a los locales.

Aranda ha entrado por Postiga y su presencia ha reforzado la idea ofensiva del equipo. Su fortaleza, su empuje y su vigor han sido tres buenas razones para lograr que el Sporting se encogiera. Y por ahí ha venido el peligro y por ahí ha llegado el gol. Cuando faltaba apenas un suspiro para el fin, cuando ya casi nadie respiraba aire limpio en El Molinón, cuando ya empezábamos a mirarnos los unos a los otros y comenzábamos a preguntarnos todo aquello para lo que no encontramos respuestas, ha llegado la llegada de Zuccu por la derecha y su chut lastimero que ha encontrado la salvífica pierna de Lafita para lograr un gol que quiera la Virgen del Pilar valga oro cuando llegue Mayo. Hoy, de momento, la parroquia ha saltado jubilosa y ha cantado himnos de victoria cuando todavía no somos nada. Lo ha dicho Jiménez: “Pongan esto: no hemos hecho nada”. Yo apostillo, sin embargo: “Pongan esto: hemos hecho feliz al zaragocismo”. Por unas horas.

CALIFICACIONES

Roberto: 4. Magnífico, como siempre. Pero aunque me sabe muy mal escribir esto, en los córners…

Álvarez: 2. El vigoroso defensa argentino ha cumplido a base de fiereza, a veces mal contenida.

Mateos: 2. Muy trabajador e implicado, va cogiendo el tono. Lástima sus problemas musculares.

Paredes: 1. Sigue en su línea de pundonor sin fin, pero sus errores provocan situaciones de gol de alto riesgo.

Abraham: 2. Está encontrando su lugar en el mundo. Su capacidad para el desdoble está alcanzando un punto interesante.

Pinter: 4. Muy bien. Ajustado al terreno, que cada vez domina más y mejor, y muy presente tanto en el repliegue como en el despliegue.

Duijmovic: 1. Hoy ha vivido momentos de desorientación. Ha estado mediocre en el aspecto ofensivo.

Apoño: 3. Este es el centrocampista que necesita el equipo y el que sueña Jiménez. Maneja muy bien el balón y ordena los tiempos con su talento.

Lafita: 4. Impecable trabajo el de Lafi. Descarado en el desborde, fuerte físicamente y atrevido en el remate.

Obradovic: 3. Muy bien se ha adaptado Iván al espacio que le ha adjudicado Jiménez. Se entiende muy bien con el centro del campo y combina correctamente con Abraham.

Postiga: 3. Su gol es el de un delantero centro como debe ser. Ha estado incisivoy le ha creado muchos problema a la defensa contraria.

Zucculini: 3. Impetuoso y vivaracho, ha revolucionado el partido con sus contraataques. Algo individualista, su chut final ha propiciado el segundo gol.

Aranda: 3. Ha sido una pesadilla para la defensa local con esos balones que recibía de espaldas. Incluso se ha atrevido a encarar y lo ha hecho con fuerza y osadía.

Da Silva: 2. Su trabajo, en poco tiempo, ha sido correcto. Ha estado muy atento en un cruce que llevaba mucho peligro.

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Acerca de Juan Antonio Pérez Bello

Vivo en Zaragoza (Spain) y trabajo en el Colegio Bilingüe "Catalina de Aragón". De 1996 a 2001 fui Jefe de Estudios y de 2001 a 2012 fui Director del Colegio Bilingüe "El Justicia de Aragón", de Alcorisa (Teruel-Spain), donde implantamos el Currículo Integrado MEC-British Council en 2005. El vídeo en la escuela ha sido fiel compañero durante toda mi vida profesional (http://canalpispotero.blogspot.com y http://canalcatalina.blogspot.com). Desde septiembre de 2014 soy coordinador didáctico del Programa "Aprendiendo a Emprender con Ibercaja". Autor de las fichas de recursos para el profesorado "Aprendiendo a emprender con Ibercaja".
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