De vuelta a la batalla


Hola. Sí, hola, que hace ya demasiados días que no estaba contigo, amable y, espero, fiel lector. Demasiados días teñidos de amargura, de tormentas inacabables, de gruesas borrascas zarandeando a este enfermo doliente y roto que es el Real Zaragoza.

El zaragocismo, yo mismo, está sufriendo lo indecible. Hay tanto dolor, tanta miseria acumulada a ambos lados del camino que se hace casi imposible recorrer ningún sendero. Agapito Iglesias no encuentra la luz del túnel al que nos ha llevado y esa es nuestra desgracia. Que no podemos hacer nada, que estamos atados de pies y manos. Ni los medios de comunicación, ni los pequeños accionistas ni los abonados podemos decidir nada. Esa es nuestra desgracia, nuestra tragedia. Ver cómo morimos, sentir nuestro fin próximo y no tener ninguna capacidad para enderezar esta barquichuela golpeada por un presente horrendo y un futuro que no existe.

De momento mañana hay partido. He estado con Mipresidente esta mañana y ambos hemos acordado una victoria que ha de producirse en San Mamés porque lo necesitamos como el comer. ¿Será posible el milagro?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s