También mi fatiga será tu descanso


La bondad de la victoria es como el abrazo de quien ama: confortable, gustoso, jugoso. Sabe a miel saberse victorioso y nada es suficiente argumento para nublar la alegría del triunfo. Poco importa que los errores sean siempre nuestros errores o que haya tantos defectos como deseos de vencer. No es relevante que el equipo muestre su cara más pobre cada cierto tiempo, pues los goles favorables son la medicina que el chamán ofrece a la tribu para calmar su ansiedad.

 

El Real Zaragoza propone una velocidad de crucero de campeón. Su renta goleadora, hercúlea e irresistible, y ahora su fortaleza en la portería, capaz de espantar el aullido del gol contrario gracias a un portero que surge de las simas de la sospecha para convertirse en héroe en tan sólo dosp artidos, son las dos armas de que dispone el equipo para destrozar a dentelladas la esperanza de cualquier aspirante a ocupar una de las tres plazas que, en realidad, son dos. Si todo sigue a este ritmo, seremos campeones. Si todo sigue a este ritmo, seremos líderes. Si todo sigue a este ritmo, los senderos, confusos y enredados a principios de verano, se tornarán uno solo, recto, llano y sencillo, todo a la vez, y presto a ser recorrido con rapidez para facilitar la vuelta a casa. A Primera.
.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s