Cani, la insalvable añoranza.


(por Juan Antonio Pérez Bello)

   Es leer su nombre y esbozar la sonrisa propia de quien sueña con esa chica que vive tan cerca y sin embargo aloja sus deseos tan lejos de uno. Cani fue mi anhelada leyenda, la figura a la que le tenía reservada una discreta peana en la que colocaría, con el paso del tiempo, una fotografía suya, la de un jugador (yo así lo imaginaba) ya maduro y a punto de retirarse. Y, por supuesto, vestido de zaragocista. Y diré aquí que en mi particular imaginario adornan mis recuerdos Violeta, Arrúa, Señor y Aragón. Él, pues, sería el quinto heredero de mi memoria.

Cani merecía un futuro más cálido. Su clase, su elegancia, la capacidad para inventar con el cuerpo lo que sólo está en la mente del estudioso le hacían depositario del vigor del combatiente ajeno al miedo a tener miedo. Sólo quienes han visto la luz de la magia del fútbol se atreven a dibujar las imposibles líneas que su pie demandaba. En las carpetas de nuestro pasado guardamos los quiebros atrevidos que sólo él decidía proponer, las fintas a veces imprudentes con que enfurecía a sus impotentes adversarios y los, para muchos, insensatos pases que no todos eran capaces de interpretar.

En ocasiones la grada manifestaba un agreste desacuerdo con su filosofía futbolística, con su apuesta diagonal y dislocada. Sin embargo, esa misma grada aceptó el abrazo al Cielo que supuso aquel desconcertante pase a Villa para convertirlo en un cuarto gol al Villarreal, el descarado regalo a Ewerton para que superara a Casillas o la descarnada vaselina que surcó la noche gallega en aquel partido ante el Deportivo en Riazor. Todo esto es fútbol; mejor, es Fútbol. Sabor, jugosa fantasía, arte en medio de la barbarie, párrafos íntimos de un diario escrito a fuerza de imaginarlo.

Cani, yo lo sé, estaba destinado a ocupar un lugar amado en el Retablo Mayor del Zaragocismo. Cani, para mí tengo que él también lo sabe, fue zarandeado por las fieras bocanadas del destino, de un destino manejado por los dueños de las ilusiones ajenas. Y esto que escribo me ayuda a secar la lágrima que todo hombre debe derramar cuando alguien se convierte en su insalvable añoranza.

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Acerca de Juan Antonio Pérez Bello

Vivo en Zaragoza (Spain) y trabajo en el Colegio Bilingüe "Catalina de Aragón". De 1996 a 2001 fui Jefe de Estudios y de 2001 a 2012 fui Director del Colegio Bilingüe "El Justicia de Aragón", de Alcorisa (Teruel-Spain), donde implantamos el Currículo Integrado MEC-British Council en 2005. El vídeo en la escuela ha sido fiel compañero durante toda mi vida profesional (http://canalpispotero.blogspot.com y http://canalcatalina.blogspot.com). Desde septiembre de 2014 soy coordinador didáctico del Programa "Aprendiendo a Emprender con Ibercaja". Autor de las fichas de recursos para el profesorado "Aprendiendo a emprender con Ibercaja".
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